domingo, 29 de noviembre de 2020

CARDENALES SE DESQUITÓ Y CONSIGUIÓ SU PRIMER TRIUNFO



 Pedro Felipe Hernández | Prensa LVBP

Caracas-. Lo que comenzó con un duelo de pitcheo, terminó en una explosión ofensiva de los Cardenales de Lara, que se impusieron con autoridad 10-4 a las Águilas del Zulia, tras perder en la víspera.

Raúl Rivero trazó la ruta durante 4.1 innings con nueve bateadores en fila ejecutados, sin posibilidad de accionar. Mientras que los rapaces aprovecharon la salida del derecho Christian Fernández.

En el quinto episodio, los crepusculares derrumbaron el muro que estaba montando el pitcheo zuliano. Empezó con triple del novato Joantgel Segovia al patio derecho, para luego ser remolcado con el también primer hit en la LVBP del receptor debutante, Gabriel Moreno.

El manager Rouglas Odor comenzó a barajar sus brazos del bullpen, pero, ni el abridor César Jiménez, ni los relevistas Will Changarotti o Luis Cedeño, pudieron parar el ataque larense. Los bates rojos consiguieron fabricar dos rayitas más en el mismo e interminable quinto capítulo.

Cuando al fin culminó la parte alta de la entrada, llegó el turno de los locales comenzar a despertar ofensivamente. Aprovecharon que la pausa en el brazo de Rivero se hizo notar. El catcher Oscar Campos consiguió un pitcheo colgado del derecho y desapareció la bola por el jardín izquierdo. Sin embargo, los pájaros rojos lograron terminar la entrada sin más daños con el relevo de lujo del derecho Vicente Campos (1-0).

Los rivales deben cuidarse de Cardenales, si no creen, pues pregúntenle a los rapaces que fueron nuevamente emboscados en el séptimo tramo con cuatro anotaciones más del conjunto dirigido por José Moreno.

La ofensiva larense llenó las bases, para acechar al rival. Jecksson Flores empujó una con sencillo. Osman Marval sonó tabla por el medio del campo para empujar dos. Segovia impulsó la segunda del encuentro para él con elevado de sacrificio al patio central.

Cardenales volvió a aumentar la diferencia en una jornada especial para los bateadores debutantes. Segovia, Moreno, César Daniel Istúriz y Edward Barboza se estrenaron con el madero, al ser este último el productor de la novena rayita de su equipo en el inicio del octavo octavo episodio. El batazo de Barboza fue un tubey por el centro, que mandó a Yonathan Mendoza a la goma. Luego, Yordanys Linares remolcó la décima como elevado de sacrificio.

Jorbit Vivas otorgó el último aleteo de los zulianos en el noveno episodio. Empujó una carrera, pero no pudieron hacer más contra el relevo de Cardenales.

DESDE EL TERRENO

Las Águilas del Zulia jugaron su primer partido como local en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez, un escenario que compartirá con Cardenales de Lara… Olmo Rosario estuvo presente desde el inicio del encuentro. El día viernes se había dado a conocer que el último MVP de la LVBP había sido retirado antes del encuentro por un malestar. “En principio se pensó que era positivo por Covid-19, pero fue un error. Está saludable y con el equipo”, informó el manager Rouglas Odor… El derecho estadounidense Frank Duncan, sí se contaminó con el virus y por eso no abrió el Juego Inaugural. Fue sacado del roster y aislado del grupo, para someterse a cuarentena, reveló Odor… El campocorto de Águilas, José Salas, salió del juego en el sexto capítulo por traumatismo en la mano izquierda. Su condición es día a día... Oscar CamposCésar LoaizaChristian Fernández y Ángelo Infante debutaron en la LVBP... Eleardo Cabrera se estrenó en el circuito como lanzador del Zulia, en la 2016-2017 lo había hecho como guardabosques... El jardinero José Tabata sufrió una contusión en la cabeza, debido al pelotazo que le propinó Arcenio León en el octavo inning del encuentro del viernes. Ayer el jardinero fue llevado a una clínica para ser atendido. Ya se encuentra estable y lo dieron de alta. Está bajo observación día a día.

 

EN CIFRAS

René Reyes conectó el imparable número 1.030 de su carrera en la LVBP… Los jóvenes Joantgel SegoviaGabriel MorenoCésar Daniel Iztúris y Edward Barboza consiguieron sus primeros hits la liga.

CARIBES COMPLETÓ BARRIDA EN MARACAY

 


José Luis López | Prensa LVBP

Caracas.- Otra vez con Balbino Fuenmayor en plan de verdugo, Caribes de Anzoátegui completó barrida ante Tigres de Aragua, en el parque José Pérez Colmenares de Maracay. Esta vez amparado en triunfo de 3-1, en desafío pautado a siete innings y en el segundo juego de una doble cartelera inaugural.

La doble jornada fue consecuencia de la suspensión por lluvia del juego que ambos clubes debieron sostener la noche del viernes.

A primera hora, Caribes se había impuesto con pizarra de 7-3. En esta ocasión, se apoyó en dos particularidades: buen pitcheo con uso exclusivo de brazos relevistas y bateo oportuno en un solo inning del cotejo.

Liarvis Breto, lanzador que siempre ha destacado como relevista situacional, al entrar en su quinta temporada en la LVBP apareció en su primera apertura de por vida en el circuito. Y en tránsito de 3.2 innings en blanco, aisló dos imparables, obsequió un boleto y ponchó a cinco adversarios.   

Andrés Machado en relevo de un inning, logró llevarse la victoria y Léster Oliveros con un cero colgado en el inning siete, se embolsó su primer salvado.

El dominicano Logan Durán apenas tuvo un mal momento en el juego, en lo que fue su estreno con los Tigres después de ser uno de los puntales de Águilas del Zulia, en los últimos cuatro torneos. En cinco innings de labor aceptó cinco hits y tres carreras limpias, todas recibidas en el segundo episodio para sufrir su primer revés de la justa.

Precisamente, en el cierre de ese acto número dos, la Tribu aseguró su segunda victoria del día y del campeonato. Allí confeccionó racimo de tres carreras, su única producción en el juego.

Fuenmayor, quien bateó dos cuadrangulares en el primero de la doble cartelera inaugural, mantuvo la tónica al llevarse la cerca por tercera vez en el día, en esta ocasión ante el abridor dominicano Logan Durán.

“Me siento muy contento de comenzar la temporada con dos victorias”, dijo Fuenmayor. “Pienso que este equipo no es de un solo jugador, tenemos un excelente lineup, buen pitcheo. Todos los días hay un héroe diferente. Siempre lo decimos, es un equipo de bastante unión, somos una familia.

Por cuarta vez en su carrera, el recio bateador derecho conectó dos jonrones en un juego y se convirtió en el único que lo hace en el duelo de apertura de un torneo para la franquicia oriental. Pero insistió en el significado del logro colectivo.

“Lo más importante es darle la victoria a la gran fanaticada anzoatiguense y vamos en busca de ese cuarto título”, apuntó.

Luego de un out, Tomás Telis conectó doble y se mudó a la antesala amparado por sencillo de Erick Castillo. Luis Sardiñas agregó otro imparable, aprovechado por Telis para ampliar a 2-0 la ventaja.

Ya con dos outs en la pizarra, Rafael Ortega sacudió doble por la raya derecha para que Castillo llegara al plato y pusiera las cosas 3-0.

Un solitario vuelacercas de Henry Rodríguez por la derecha, salvó a los bengalíes de un blanqueo de siete ceros, en la azotea del sexto inning. Sin embargo, no pudo hacer lo mismo con la barrida. 

 

Liarvis Breto hizo su primera apertura en la LVBP, luego de 72 relevos en sus anteriores cuatro campañas

 

DESDE EL TERRENO

Balbino Fuenmayor, inicialista de Caribes, puede decir con orgullo que es el único jugador con tres jonrones en un Día Inaugural de la LVBP. Tuvo la extraña suerte de participar en una doble cartelera de apertura, algo que no se acostumbra. Y la aprovechó al máximo con sus tres “balbinazos”, algo que difícilmente se repita... Pero Fuenmayor parece estar hecho para dar estas demostraciones de poder. Hace algo más de un mes, en el inicio de la Liga Mexicana del Pacífico, sacudió dos vuelacercas en su segundo juego, como defensor de la franela de las Águilas de Mexicali... Vale recordar que el criollo detuvo sus actividades en la LMP, luego de recibir fuerte pelotazo en una de sus manos. Huelga preguntar si ese incidente dejó alguna secuela. Su bate declaró con claridad la tarde de este sábado... Choque de invictos habrá este domingo en el parque José Pérez Colmenares de Maracay desde la 1:00 pm. Leones del Caracas llegará a la Ciudad Jardín en las mismas condiciones de Caribes: los dos con balance de 2-0.

 

EN CIFRAS

Edwin García, torpedero de los Tigres, bateó de 3-3 con dos dobles, en este segundo juego de la doble cartelera. En total se fue de 7-4... Los bengalíes batearon de 6-0 con corredores en posición anotadora, una de las claves de su revés 3-1... Liarvis Breto sirvió 55 pitcheos, con 38 de ellos en strike. Buen esfuerzo para este abridor de ocasión, quien siempre ha sido un respetable relevista situacional en la LVBP.

¿Es hora de que Yankees sean impacientes?




Por Mike Lupica/MLB.com

 El período más largo de los Yankees sin ganar un título de Serie Mundial – desde que realmente se convirtieron en los Yankees hace un poco más de 100 años, cuando Babe Ruth llegó al Bronx – ha sido de 17 años. Fue entre 1979 y 1995, antes de los Yankees de Joe Torre terminaran el siglo a lo grande. Antes de eso, el bache más largo había sido de 15 años, entre 1962 y 1976.

La tercera sequía más larga sin ganar una Serie Mundial está pasando en la actualidad.

Le pregunté a quien tal vez sea el mayor seguidor de los Yankees que conozca, si cree que los Bombarderos – quienes están acostumbrados a hacer de la Serie Mundial un destino usual -- se están impacientando por su situación actual, incluso cuando su última temporada con récord negativo haya sido en 1992

“No sé si ellos lo están”, dijo. “Pero yo sí”.

HR de Brosseau da ventaja a Rays

Él tiene 50 años, lo que significa que los Yankees han disputado 11 Series Mundiales a lo largo de su vida, ganando siete de ellas. Pero también sabe que los Yankees han estado en (y ganado) un Clásico de Otoño en este siglo – si te guías por el calendario gregoriano. Podrías compararlos con los Bravos de la década de los 90, que competían año tras año, pero ganaron una sola Serie Mundial. Sin embargo, Atlanta participó en cinco Clásicos de Otoño en esa década.

Ahora, mientras los seguidores de los Yankees, como mi amigo, esperan a ver qué harán los Yankees en este receso de temporada, si harán el mismo ruido que hicieron cuando adquirieron vía cambio lo restante del contrato de US$300 millones de Giancarlo Stanton o firmaron a Gerrit Cole por un elevado pacto hace un año. Nueva York adquirió a Stanton luego de perder en siete juegos la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los Astros en el 2017, viendo cómo su producción colectiva quedó disminuida en los últimos dos encuentros cuando anotaron una sola carrera ante el pitcheo de Houston. Obtuvieron a Cole tras ver cómo lucieron los Astros con él y Justin Verlander, mientras nuevamente los Siderales vencían nuevamente a Nueva York en la SCLA del 2019.

Tanto Stanton como Cole estaban llamados a marcar la diferencia en el Bronx, en especial Cole. Pero ya vieron lo que ocurrió en una acortada temporada. Demasiados jugadores volvieron a lesionarse y los Yankees terminaron por detrás de los Rays. En un momento, parecía como que no clasificarían a una postemporada extendida, antes de volver a perder de manera dramática -- esta vez en la Serie Divisional – ante los Rays.

Eran los Dodgers que pensamos serían los rivales de los Yankees en la Serie Mundial del 2020 y que al final terminaron ganado el Clásico de Otoño, en su tercera participación en cuatro años. Sabemos que los Dodgers terminaron con una sequía de 32 años, pero para los Yankees y sus aficionados, la de ellos parece incluso más larga.

José Altuve manda a Astros a la SM

Por esa razón, los Yankees deben ser incluso más intrigantes – e impacientes – en este receso de temporada en particular, incluso cuando los Mets, con su nuevo dueño Steve Cohen, buscan hacer ruido también.

Ahora, hasta la gente que está en el espacio exterior sabe que los Yankees dijeron que perdieron más cantidad de dinero que cualquier otra organización de Grandes Ligas la temporada pasada, luego de gastar la mayor cantidad en una acortada temporada, incluyendo a los Dodgers. Pero son los Yankees. Por mucha estabilidad que hayan mostrado, con una campaña con récord positivo tras otra, los Medias Rojas han ganado cuatro Series Mundial en este siglo. No tienen una racha de campañas ganadoras desde 1992, pero su dueño, John Henry, prefiere reconstruir cuando se vuelve impaciente.

“Nuestro objetivo es ganar campeonatos. Hemos fallado en esa misión”, dijo el propietario Hal Steinbrenner recientemente en el programa radial de Michael Kay. “¿Significa eso que nuestra temporada completa fue un fracaso? No”.

Y no lo fue. Los Yankees tienen muchas razones para explicar por qué no han ganado, motivos que no pueden ser categorizados como excusas. Comenzando por las lesiones que han tenido tanto Stanton como Aaron Judge. Incluso cuando Stanton jugó una temporada completa, Judge se perdió 60 partidos. Este último año, los dos se combinaron para apenas 51 encuentros. Luke Voit surgió como el líder en jonrones del equipo y DJ LeMahieu se convirtió en el mejor jugador.

LeMahieu es agente libre y viene luego de ganar el título de bateo con un promedio de .364, y tendrá a varios equipos interesados--incluyendo tal vez a los Mets. Si los Yankees pierden a LeMahieu, ¿se verán obligados a buscar un cambio por el puertorriqueño Francisco Lindor y trasladar al venezolano Gleyber Torres de vuelta a la intermedia? ¿Intentarán retener a Masahiro Tanaka? Es difícil pensar que le ofrezcan un monto elevado de dinero al derecho Trevor Bauer luego de la inversión que hicieron por Cole. Pero son los Yankees y siempre parecen conseguir el dinero cuando lo necesitan.

¿Se apoyarán finalmente en una rotación de abridores jóvenes? ¿Traerán de vuelta a Didi Gregorius, quien llenó a la altura el vacío dejado por Derek Jeter? ¿Cambiarán a Voit, buscarán luego a Lindor y moverán a LeMahieu a la inicial? ¿Canjearán al relevista Adam Ottavino, quien parece haber tenido un retroceso? ¿Considerarían hacer un canje con los Rays por Blake Snell?

¿Cambiarán al dominicano Gary Sánchez, quien era el preferido de la afición antes de la llegada de Judge? ¿Y realmente canjearían al cubano Aroldis Chapman, quien ha permitido los jonrones que han acabado con sus temporadas en los últimos dos años?

Cada receso de temporada tras no ganar una la Serie Mundial es importante para los Yankees, pero ésta se siente como la más importante de todas. Hay muchos seguidores impacientes. Muchos.

Mike Lupica es columnista de MLB.com.

NOTICIARIO: BRAVOS SILENCIÓ LA OFENSIVA DEL MAGALLANES

NOTICIARIO: BRAVOS SILENCIÓ LA OFENSIVA DEL MAGALLANES:   BRAVOS SILENCIÓ LA OFENSIVA DEL MAGALLANES Valencia.- Con sólo 48 horas de pretemporada, los Bravos de Margarita se impusieron a los Naveg...

NOTICIARIO: EDUARD REYES CONDUJO A LEONES

NOTICIARIO: EDUARD REYES CONDUJO A LEONES:   Andriw Sánchez Ruiz | Prensa LVBP Caracas.- Eduard Reyes le dio un regalo a Leones del Caracas. A pesar de ser su primera salida de la tem...

sábado, 28 de noviembre de 2020

¿Springer a los Azulejos? Lo que significaría






 Por Thomas Harrigan

Los Azulejos dieron un paso hacia adelante en el 2020, y gracias a un núcleo joven, tienen la oportunidad de dar la pelea en el 2021 y más adelante. Dicho eso, Toronto no parecer tener intenciones de quedarse con los brazos cruzados este invierno.

A los Azulejos se les ha vinculado a varios agentes libres de lujo, incluyendo a George Springer.

Si Toronto logra llegar a un acuerdo con Springer en las próximas semanas, no solamente afectaría las posibilidades del equipo de llegar a la postemporada en el 2021, sino también el resto del mercado. A continuación, un vistazo a lo que podría suceder si Springer se integra a los Azulejos.

Medias Rojas, Astros compiten por Bradley
Los equipos que estén en busca de un jardinero central tienen, en esencia, dos opciones en el mercado de agentes libres: Springer y Jackie Bradley Jr.

Bradley ha pasado los últimos ocho años con la novena de Boston, donde se ha destacado por su defensa y en ocasiones ha producido al bate. En el 2020, el guardabosque de 30 años tuvo un OPS+ de 118, su mejor cifra en ese sentido desde el 2016, cuando fue convocado al Juego de Estrellas.

A los Medias Rojas se les considera un posible destino para Springer, oriundo del estado de Connecticut. Pero si Springer deja de ser una opción, entonces es probable que los Patirrojos hagan un mayor esfuerzo para renovar con Bradley.

En ese sentido, Boston podría verse en una competencia del ex equipo de Springer. Peter Gammons de The Athletic informó hace poco que Bradley era prioridad para Houston.

¿Kiermaier al mercado de cambios?
Según Mark Feinsand de MLB.com, los Rays están dispuestos a canjear al zurdo Blake Snell con el fin de tener más flexibilidad económica luego de una temporada abreviada por la pandemia del coronavirus.

Snell, a quien se le deben US$10.5 millones en el 2021 y US$28.5 millones entre el 2022-23, es uno de tres jugadores en el roster de los Rays con sueldos altos, junto con Kevin Kiermaier (dos años years, US$23.5 millones, más una opción de US$13 millones del club para el 2023 con una indeminización de US$2.5 millones) y Yoshitomo Tsutsugo (un año year, US$7 millones).

Si Tampa Bay no recibe una oferta por Snell que sea de su agrado, ¿podría el club tratar de canjear a Kiermaier? Según Feinsand, varios ejecutivos creen que los Rays tendrían que hacerse responsable de parte del contrato de Kiermaier para traspasarlo, pero éste podría generar interés una vez que Springer salga del mercado.

Kiermaier tiene un OPS+ de apenas 82 entre las últimas tres temporadas, pero se ha destacado en el bosque central. Gracias en parte a su defensa, tuvo WAR de 6.2 del 2018-20, según Baseball Reference, promediando WAR de 4.1 por cada 650 visitas al plato en ese tramo. El guardabosque de 30 años se estuvo empatado en el quinto lugar de Grandes Ligas en el 2020 con 10 carreras defensivas evitadas y en el sexto lugar entre jardineros con +5 outs por encima del promedio en el 2020.

Toronto podría explorar el mercado de cambios
Puede que los Azulejos tengan en la mira a Springer, pero no necesitan su bate en los jardines.

Colectivamente, los guardabosque del equipo terminaron en el segundo lugar en Grandes Ligas con 40 vuelacercas y en el tercer lugar con un OPS de .873 en el 2020, ya que el cubano Lourdes Gurriel (11 HR, OPS de .882), el dominicano Teóscar Hernández (16 HR, OPS de .919) y Randal Grichuk (12 HR, OPS de .793) todos alcanzaron cifras de dos dígitos en cuanto a los bambinazos se refiere.

Firmar a Springer crearía un exceso de jardineros que Toronto podría usar par adquirir a un tercero base, un abridor o un relevista.

Mientras que Grichuk está bajo contrato por tres años y aproximadamente US$31 millones, Hernández (bajo control hasta que termina la campaña del 2023) está entrando a su primera temporada de arbitraje, y a Gurriel (controlable hasta que termine la temporada del 2024) le falta un año para ser elegible para el arbitraje.

• Agentes libres: ¿Quién firmará primero?

Mets cambian su enfoque
Bajo el nuevo dueño Steve Cohen, se espera que los Mets sean unos de los equipos más agresivos este invierno. De hecho, Buster Onley de ESPN informó hace poco que Nueva York busca agregar a varios jugadores de lujo del grupo de Springer, Trevor Bauer, J.T. Realmuto y Francisco Lindor.

Si Springer firma con Toronto, vale suponer que los Mets redoblarían sus esfuerzos por firmar a otros agentes libres de lujo y/o concretar un cambio con los Indios por Lindor.

La novena de Queens también podría hacer un intento por firmar al segunda base DJ LeMahieu. La suspensión de 162 juegos sin pago que recibió el dominicano Robinson Canó por violar el programa antidopaje de Grandes Ligas despejó US$20.5 millones de la nómina de los Mets para el 2021 y a la vez creó un hueco en la intermedia, por lo que se especula que el equipo podría tratar de cortejar a LeMahieu.

LeMahieu no estuvo entre los jugadores que mencionó Olney, pero si Springer sale del mercado, es posible que los Mets evalúen la situación nuevamente.

Thomas Harrigan es reportero de MLB.com.

viernes, 27 de noviembre de 2020

Edgardo Alfonzo / BIO

 




Los Mets de Nueva York fueron fuertes contendientes en 1999 y 2000, y uno de sus miembros principales en esos años fue el infielder venezolano Edgardo Alfonzo. "Fonzie" tuvo sus dos mejores temporadas con el bate y se mantuvo estable en el campo. En su apogeo, el New York Times lo describió como "un jugador versátil y confiable cuya combinación de un promedio de bateo robusto, poder sólido y una defensa impecable podría convertirlo en el mejor segunda base de las Grandes Ligas". 

Alfonzo fue mencionado junto a Derek Jeter en 2000: "Cooperstown podría ser su última parada".  Tenía apenas 27 años entrando en la temporada 2001, y era razonable esperar varios años más importantes. Sin embargo, nunca volvió a producir al mismo nivel, debido en parte a una serie de lesiones. Su carrera en las Grandes Ligas terminó en 2006, pero jugó en las menores, pelota independiente, México, Japón y su tierra natal hasta en 2013. Alfonzo luego regresó a la organización de ligas menores de los Mets, convirtiéndose en entrenador y mánager.

Edgardo Antonio Alfonzo Pino nació el 8 de noviembre de 1973 en Santa Teresa del Tuy, en el estado Miranda, al sureste de la capital de Venezuela, Caracas. Sus padres eran Edgar Alfonzo, conductor de camión de una empresa de suministros médicos, y Mercedes Pino, maestra de preescolar. Edgardo era el menor de cuatro hermanos, tres de los cuales eran varones.

El béisbol corre en la familia Alfonzo. El hermano mayor, Edgar Jr., jugó en las menores desde 1985 hasta 1996, y también se convirtió en entrenador y manager de ligas menores. El hermano del medio, Robert (nacido en 1972), un granjero de los Mets durante 70 juegos en 1993 y 1994, se convirtió en cazatalentos.  Tres de los sobrinos de Alfonzo, Edgar Alfonzo III, Giovanny Alfonzo y Javier Betancourt, también jugaron en las menores y en la liga de invierno venezolana. Un primo segundo, Eliézer Alfonzo , fue receptor de Grandes Ligas durante seis temporadas desde 2006 hasta 2011.

Alfonzo creció en Soapire, un pequeño pueblo de unas 500 personas al norte de Santa Teresa del Tuy.  Describió su juventud simplemente en 1998: "Ve a la escuela, juega a la pelota, nada más". Le dio crédito a su hermano Edgar, seis años mayor que él, por haberle enseñado el juego.  Para entonces, Edgar Sr., que no jugaba béisbol él mismo, había cambiado de opinión sobre dejar que sus hijos lo hicieran. Anteriormente, Edgar Jr. solo podía jugar cuando el trabajo sacaba a su padre de la ciudad. 

Alrededor de la época en que Edgardo cumplió 11 años, Edgar se convirtió en un jugador de béisbol profesional, uniéndose a los Caracas Leones de la liga de invierno para la temporada 1984-85. Por lo tanto, Edgardo vio su primer juego de pelota profesional.  Ese club de los Leones incluía a varios héroes locales: Andrés Galarraga , Tony Armas y Omar Vizquel (como Edgar Alfonzo, entonces un novato de 17 años). Su líder veterano era Gonzalo Márquez , quien murió en un trágico accidente automovilístico en diciembre de 1984.

Vizquel, uno de los mejores torpederos de la historia, fue un modelo a seguir para el joven Edgardo (quien también lanzó cuando era joven). También lo fue otro campocorto venezolano de primer nivel, Dave Concepción . Vizquel, Alfonzo y Ozzie Guillén eligieron usar el uniforme número 13 en honor a Concepción. 

A la edad de 16 años en 1990, Edgardo consiguió su primera prueba en las Grandes Ligas, cortesía de Edgar. Fue con Los Angeles Dodgers, frente al cazatalentos y ex lanzador estrella de los Mellizos Camilo Pascual en el Estadio Universitario de Caracas, campo local de los Leones. Al final del entrenamiento, Alfonzo había desarrollado hinchazón en su rodilla, haciendo que Pascual desconfiara de ficharlo. 

Más tarde ese año, Edgar ayudó a su hermano nuevamente al hablar con Gregorio Machado, un cazatalentos de los Mets en Venezuela. Edgardo fue a la ciudad de Valencia en noviembre de 1990 y probó ante otro ojeador de los Mets, Julio Román. Daba buena impresión y Román quería volver a verlo. Después de la segunda prueba, Román fichó a Alfonzo en febrero de 1991 por $ 10,000. 

Alfonzo tardó cuatro temporadas en alcanzar el nivel más alto. Bateó .331 en bola de novato en la Liga de la Costa del Golfo, ganando los honores de MVP del equipo.  Siguió bateando .350 en 78 juegos en Clase A en 1992. A medida que ascendía a través del sistema de los Mets, su posición principal era el de campo corto, aunque también jugó en los otros lugares del cuadro. A medida que se desarrolló, la tercera base se convirtió en su posición principal en las mayores, seguida de la segunda. En Double-A Binghamton en 1994, el patrón John Tamargo llamó a Alfonzo "el sueño de un entrenador" en vista de sus habilidades generales, su enfoque del juego y su manera de tratar con otras personas.




Mientras tanto, a partir de la temporada 1992-93, Alfonzo también jugaba pelota de invierno en Venezuela. Su primer equipo fue Navegantes de Magallanes. A sugerencia de su hermano, se fue con Magallanes, archirrival de Caracas, porque hubiera sido más difícil ganar un lugar en la lista de los Leones.  Alfonzo tuvo un mal momento en el campo desde el principio, una vez cometió (según su conteo) 12 errores en el campocorto en una semana. Sin embargo, la atmósfera en casa continuó "un proceso de endurecimiento que lo hizo imperturbable". John Tamargo, quien también dirigió Magallanes en la década de 1990, dijo: "Hace que la ciudad de Nueva York parezca Romper Room". 

Ir a casa también le dio a Alfonzo tiempo con su novia, Delia Campos, quien había crecido en la misma calle que él en Soapire.  Se casaron el día después de que terminó la temporada de invierno venezolana 1994-95. Alfonzo había reflexionado durante tres inviernos seguidos, preguntándose si era el momento adecuado y pidiendo consejo a su agente, Peter Greenberg. Decidió esperar hasta haber ganado más estabilidad en el béisbol. Cuando los Mets lo colocaron en su lista de 40 hombres en noviembre de 1994, sintió que realmente tenía un futuro. 

En ese momento, sin embargo, Major League Baseball estaba en medio de su huelga más devastadora. Hubo un efecto secundario en los jugadores que no eran ciudadanos estadounidenses. Cuando el Departamento de Trabajo certificó la huelga, autorizó al Servicio de Inmigración y Naturalización a impedir que cualquier extranjero obtenga el tipo de visa (generalmente la clasificación P-1) necesaria para jugar en las mayores. Esto impidió que los propietarios importaran rompehuelgas, pero Alfonzo y otros no pudieron regresar a los Estados Unidos hasta que se resolviera la huelga. 

La huelga terminó oficialmente el 2 de abril de 1995 y Alfonzo saltó de Binghamton a las mayores (no jugó en Triple-A hasta una asignación de rehabilitación por lesión en 2001). El día inaugural de los Mets de ese año, el 26 de abril, fue en Colorado contra los Rockies. El recuerdo más vívido de Alfonzo de ese día fue el frío. Nevó antes del juego, y los jardineros tuvieron que palear el campo. 

Alfonzo había comenzado a jugar en la segunda base en 1994 después de que el llamativo campo corto Rey Ordóñez fuera ascendido, por lo que apoyó a Jeff Kent allí. También le habían pedido que jugara tercera base ese invierno para que Bobby Bonilla pudiera pasar más tiempo en el jardín izquierdo. Bonilla fue canjeado a fines de julio, abriendo más tiempo para el novato. Sin embargo, Alfonzo se perdió la mayor parte de agosto con una hernia de disco en la espalda. Regresó a principios de septiembre y terminó el año bateando .278 con 4 jonrones y 41 carreras impulsadas en 101 juegos.

Alfonzo registró números muy similares (.261-4-40 en 123 juegos) en 1996. Los Mets movieron a Jeff Kent a tercera ese año e hicieron de José Vizcaíno el segunda base regular, Alfonzo respaldando a ambos. El 29 de julio, sin embargo, los Mets enviaron tanto a Kent como a Vizcaíno a Cleveland en el acuerdo que trajo a Carlos Baerga a Nueva York. Baerga era segunda base, pero los Mets lo colocaron en primera base e hicieron de Alfonzo el abridor en segunda.

Edgardo y Delia también dieron la bienvenida a su primer hijo, Eduardo Luis, ese año. El segundo hijo de Alfonzo, Daniel Antonio, llegó durante la temporada 1999.

Alfonzo comenzó a emerger con el bate en 1997. Bateó .315 en 518 turnos al bate, con 10 jonrones y 72 carreras impulsadas. Baerga volvió a la segunda base y Alfonzo pasó a tercera. De regreso a casa en Venezuela ese invierno, se había convertido en una celebridad, y los observadores del juego desde hace mucho tiempo allí ya lo ubicaban entre los mejores antesalistas en la historia del país. El campocorto de Magallanes Álvaro Espinoza (un compañero de equipo de los Mets en 1996) dijo: “En cuanto a golpes, en defensa. Es el mejor jugador de esta liga en este momento ”. Su mayor confianza también fue visible en un papel más importante en la casa club. 

Alfonzo se mantuvo en la esquina caliente de Nueva York en 1998, y aunque su promedio cayó a .278, su producción de jonrones subió a 17. También quedó segundo en la votación del Guante de Oro de la Liga Nacional por segundo año consecutivo.  Los Mets lo vieron como una parte clave de su equipo y lo firmaron con un contrato de cuatro años por valor de $ 18.4 millones. 

Anteriormente, el equipo había contratado a la veterana estrella Robin Ventura para ser su nuevo tercera base. También dejaron que el decepcionante Baerga se convirtiera en agente libre, y Alfonzo regresó a la segunda base. Rey Ordóñez fue un Glover de Oro en el campo corto, y el primera base John Olerud también fue un excelente jardinero. Los cuatro en total cometieron solo 31 errores en 1999. Tom Verducci de Sports Illustrated lo llamó "un cuadro interior que compensa con agilidad y seguridad lo que le falta en velocidad".  El cuarteto apareció en la portada de la revista ese 6 de septiembre, con la leyenda: "¿El mejor campo de juego de todos los tiempos?"




No mucho antes, el New York Times había comparado a Alfonzo con los otros principales intermedistas de la época. “ Roberto Alomar es más hábil, Craig Biggio es más valiente. Jeff Kent posee más poder y Jay Bell está teniendo una temporada especial. Sin embargo, Alfonzo podría ser el jugador más completo en su posición este año ”. 

De hecho, el bateo de Alfonzo también había aumentado notablemente. Estableció récords personales en jonrones (27) y carreras impulsadas (108) mientras bateaba .304 y slugging de .502. Ese año ganó el premio Silver Slugger de la Liga Nacional para segunda base. El 30 de agosto en el Astrodome de Houston, tuvo el mejor juego de su carrera, con 6 de 6 con tres jonrones. Agregó un doble y dos sencillos para un total de 16 bases; también anotó seis veces.

Alfonzo también se había ganado el reconocimiento como un bateador decisivo. Su promedio con corredores en base fue significativamente más alto que con las bases vacías. El mánager Bobby Valentine dijo: "Se mete en una situación de carreras impulsadas y no se preocupa por eso, simplemente batea". Mirando hacia atrás, Alfonzo citó su paciencia y selectividad en el plato. "Mi mentalidad era tratar de ir por el otro lado ... dejar que la pelota venga hacia mí y explote". 

Los Mets y Cincinnati Reds finalizaron la temporada regular de 1999 con récords idénticos de 96-66, segundos en sus respectivas divisiones. En ese momento solo había un puesto de comodines en los playoffs, por lo que los equipos se enfrentaron en un desempate. Rickey Henderson abrió el juego en Cinergy Field con un sencillo y Alfonzo conectó un jonrón ante Steve Parris . Eso fue todo lo que necesitaba el abridor de los Mets, Al Leiter , ya que lanzó una blanqueada de dos hits.

Nueva York avanzó a la Serie Divisional de la Liga Nacional. Alfonzo fue la estrella de hits del Juego Uno con dos jonrones: un tiro en solitario en la primera entrada ante el as de Arizona Randy Johnson y el grand slam ganador del juego en la parte superior de la novena ante Bobby Chouinard . También conectó cuadrangulares en el decisivo Juego Cuatro, que envió a Nueva York a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional contra Atlanta. Alfonzo se fue de 27 de 6 con cuatro dobles cuando los Mets perdieron ante los Bravos en seis juegos.

Alfonzo hizo su única aparición en el Juego de Estrellas en 2000. Aunque sus totales de jonrones y carreras impulsadas cayeron levemente (25 y 94), bateó .324 y estableció máximos de su carrera en slugging (.542) y porcentaje de embase (.425). ). Ese junio, el New York Post citó a su compañero de equipo Matt Franco sobre Alfonzo: “Es solo un modelo de consistencia. Es un gran compañero de equipo. Él está en equilibrio. Juega una defensa impecable (aunque nunca ganó un Guante de Oro). Es un bateador tremendo, tremendo. Es el mejor jugador que tenemos ”. 

Durante los playoffs de 2000, un artículo del New York Times decía que Alfonzo, por consenso de la casa club, era el líder del equipo en octubre. Él pulió su reputación de batear decisivo esa postemporada, especialmente en el tercer juego de la Serie Divisional de la Liga Nacional contra San Francisco. Los Gigantes estaban a cuatro outs de seguir adelante, dos juegos a uno. Trajeron al cerrador Robb Nen , que no había salvado en cuatro meses. Alfonzo conectó un doble que empató el juego y los Mets ganaron cinco entradas más tarde. Su compañero de equipo Darryl Hamilton dijo: "Cuando nos encontramos en una situación en la que necesitamos un golpe ... todos en este equipo quieren a Fonzie en el plato". 




Cuando los Mets derrotaron a los St. Louis Cardinals para ganar el banderín de la Liga Nacional en 2000, Alfonzo insistió en que su hermano Edgar estuviera en el camerino para unirse a la celebración. Compartieron una botella de champán, abrazándose y llorando juntos con alegría.  Sin embargo, los Yankees de Nueva York vencieron a los Mets en cinco juegos de la Serie Mundial y Alfonzo logró solo 3 hits en 21 turnos al bate.

Después de un año de carrera, Alfonzo se estaba deshaciendo de sus etiquetas de "poco anunciadas" y "subestimadas". Por desgracia, su bateo se redujo notablemente en 2001. Bateó apenas .243, con 17 jonrones y 49 impulsadas. Una lesión en la espalda lo colocó en la lista de lesionados desde mediados de junio hasta principios de julio, pero lo molestó gran parte de la temporada. 

A pesar del año malo, en la primavera de 2002 los Mets le ofrecieron a Alfonzo una extensión de contrato de tres años por valor de $ 18 millones, que él rechazó.  Su promedio se recuperó (.308), pero sus totales de jonrones y carreras impulsadas (16 y 56) todavía estaban muy por debajo de su pico. Su mano izquierda lo molestó durante gran parte del comienzo de la temporada después de que se lanzó a por una pelota.  También pasó un tiempo en la lista de lesionados nuevamente, esta vez con una distensión del músculo oblicuo en agosto. La temporada 2002 también contó con un regreso a la tercera base, ya que los Mets habían canjeado a Robin Ventura y adquirido a Roberto Alomar para jugar segundo.

Alfonzo se convirtió en agente libre ese otoño. Tenía muchas ganas de quedarse en Nueva York, que se había convertido en su hogar, y tendría un contrato de dos años por valor de 17 millones de dólares. Sin embargo, la mejor oferta de los Mets fue de dos años por $ 11 millones. Al final resultó que, obtuvo un contrato más largo con más dinero de los Gigantes de San Francisco: un contrato de cuatro años y $ 26 millones, superando las ofertas de los Atléticos y los Padres.  Mientras tanto, los Mets cortejaron sin éxito al antesalista japonés Norihiro Nakamura (quien fracasó después de firmar con los Dodgers en 2005).

Alfonzo mostró su aprecio por los fanáticos de los Mets comprando espacio publicitario en la parte superior de 30 taxis de la ciudad de Nueva York durante 30 días. El mensaje decía: "¡Fonzie  NY / Edgardo gracias!" Los anuncios salieron a la calle el día de San Valentín de 2003. 

Alfonzo reemplazó al agente libre retirado David Bell en la tercera base en San Francisco.  Su primer año fue sólido pero nada espectacular: .259 con 13 jonrones y 81 carreras impulsadas en 142 juegos. Luchó en la primera mitad, pero mejoró a medida que avanzaba la temporada. Los Giants ganaron el Oeste de la Liga Nacional ese año, pero fueron noqueados en la Serie Divisional por los eventuales campeones de la Serie Mundial, los Florida Marlins. Alfonzo, sin embargo, tuvo un excelente NLDS: 9 de 17 con cuatro dobles.

La temporada 2004 fue bastante similar para Alfonzo, con un promedio de .289, 11 jonrones y 77 carreras impulsadas. De nuevo tuvo un comienzo lento, esta vez debido a un tirón en el tendón de la corva en el entrenamiento de primavera.  Se calienta en mayo, sin embargo, y golpeó de forma más consistente durante todo el año.

Alfonzo comenzó bien en su tercer año con San Francisco. Estaba bateando .306 cuando se lesionó el cuádriceps en junio. Regresó un mes después, pero para entonces Pedro Feliz estaba jugando la mayor parte del tiempo en la tercera base. Alfonzo bateó .240 el resto de la temporada. Pidió ser intercambiado "en algún lugar donde puedan confiar en mí, creer en mí y tener fe en mí". 

Ese diciembre, los Gigantes concedieron el deseo, intercambiando a Alfonzo a los Angelinos de Los Ángeles de Anaheim por Steve Finley, de 40 años En retrospectiva, ambos fueron etiquetados como decepciones de alto precio. El gerente general de San Francisco, Brian Sabean, especuló que, entre otros factores, Alfonzo tuvo un "choque cultural" después de dejar a los Mets. Añadió: "Se esforzó, es solo que la actuación no resultó como podría haber sido". 

En marzo de 2006, Alfonzo representó a su tierra natal en el Clásico Mundial de Béisbol. Conectó 5 de 16 con un jonrón y dos carreras impulsadas en cinco juegos, pero Venezuela fue eliminada en la segunda ronda.




Después de que Alfonzo se uniera a los Angelinos en el campamento, el mánager Mike Scioscia buscó maximizar su tiempo de juego, diciendo: "Este tipo es un bateador profesional cuando tiene razón".  Pero cuando comenzó la temporada regular, Alfonzo se enfrió como el hielo y se fue 5 de 50. Encontró frustrante su papel de reserva. El gerente general de los Angelinos, Bill Stoneman, intentó cambiar a Alfonzo pero no encontró candidatos, incluso cuando se ofreció a absorber el salario del veterano. Por lo tanto, el club liberó a Fonzie el 21 de mayo. Él estaba agradecido y dijo: "No quería quedarme atrapado aquí durante todo el año". 

Cuatro días después, los Azulejos de Toronto firmaron a Alfonzo con un contrato de ligas menores y lo asignaron a New Hampshire en la Liga del Este (Clase AA). El manager de los Jays, John Gibbons, lo conocía de su época como instructor en el sistema de granjas de los Mets y recomendó la firma al GM JP Ricciardi. Alfonzo consiguió sólo seis hits en 37 turnos al bate para Toronto, sin embargo, y fue liberado el 12 de junio. “Los muchachos lo adoraban”, dijo Gibbons, “pero se ha ralentizado un poco. No hay duda. Es un negocio ".

La siguiente parada de Alfonzo fue pelota independiente. Firmó con el Bridgeport Bluefish de la Atlantic League. Después de solo cuatro partidos con los Bluefish, los Mets le dieron otra oportunidad y lo asignaron a su mejor club agrícola, Norfolk, en la Liga Internacional. El asistente especial de los Mets, Tony Bernazard, dijo que Fonzie jugaría en todo el cuadro y que traerlo de regreso a Nueva York era "parte de la ecuación". Sin embargo, Alfonzo bateó apenas .241 con 3 jonrones y 19 carreras impulsadas en 42 juegos y no fue convocado. Se le concedió la agencia libre en octubre.

En esta coyuntura de la carrera de Alfonzo, la liga venezolana ganó una renovada importancia para él. Durante gran parte de su mejor momento en las Grandes Ligas, su acción en casa fue mínima, primero porque los Mets estaban preocupados por el riesgo de lesiones y luego porque se quedó en Estados Unidos para entrenar fuera de temporada.  Apareció en solo ocho juegos para Magallanes en las seis temporadas desde 1998-99 hasta 2003-04, y 33 en los dos inviernos posteriores. En 2006-07, sin embargo, participó en 32 juegos.




Alfonzo regresó a la Atlantic League en el verano de 2007, uniéndose a los Long Island Ducks. Ese junio, notó que "muchos factores" habían llevado a su declive, aunque en su propia mente, seguía siendo el jugador que solía ser con los Mets. Añadió: “El año pasado,… comencé a desarrollar algunos malos hábitos. Todavía necesito recuperar mi tiempo y mi confianza. Pero creo que se está recuperando ". El manager de los Ducks, Dave LaPoint, y el copropietario / entrenador de primera base, Bud Harrelson, creían que Fonzie tendría otra oportunidad en las mayores. "Es demasiado bueno", dijo LaPoint. "Puede ayudar a muchos equipos". 

Sin embargo, no funcionó de esa manera, ya que el juego de Alfonzo fue razonablemente sólido pero no llamativo. Regresó a su posición original, jugando 62 juegos en el campo corto y 25 en la tercera. En 105 juegos en total, bateó .266 con 5 jonrones y 56 impulsadas.

Durante el invierno de 2007-08, Alfonzo jugó 54 partidos con Magallanes. Demostró que aún podía ser productivo, bateando .335 con 5 jonrones y 33 impulsadas. Eso le valió un contrato de ligas menores y una invitación al entrenamiento de primavera de los Texas Rangers. Sin embargo, los Rangers lo liberaron a fines de marzo. Alfonzo firmó con Tigres de Quintana Roo en la Liga Mexicana y jugó 55 partidos en ese circuito. Regresó a los Long Island Ducks en junio y bateó bien (.329 con 8 jonrones y 27 carreras impulsadas en 59 juegos).

La temporada 2008-09 fue la mejor de Alfonzo en casa. Bateó .320 y sus 8 jonrones y 42 impulsadas fueron máximos de su carrera en el invierno. Como resultado, la franquicia más destacada de Japón, los Yomiuri Giants, le dieron una prueba en su campamento de entrenamiento de primavera. Fue lo suficientemente bien que firmó un contrato de un año por $ 380,000. Alfonzo dijo que era un honor estar con los Giants y dijo que haría todo lo posible para contribuir.  Recordó haber jugado el Día Inaugural 2000 con los Mets en Tokio y estaba feliz de regresar. Aunque participó en solo 21 juegos para Yomiuri, con solo 6 hits en 41 turnos al bate, su experiencia fue positiva. Dijo que Yomiuri lo trató muy bien y cortésmente, reconociendo su trabajo con los Mets.  Los Giants ganaron la Serie de Japón en 2009, pero si Alfonzo llegó a la lista de postemporada, no apareció en ningún juego.

Alfonzo todavía pensaba que le quedaban dos o tres años de béisbol y regresó a Venezuela con la esperanza de obtener otra invitación a un campamento de Grandes Ligas. Su fuerte preferencia era por otra oportunidad con los Mets, ya que aún se sentía leal hacia el equipo y sus fanáticos.  Después de 18 partidos con Magallanes en 2009-10, Alfonzo dio una última oportunidad en la Liga Atlántica en 2010. Los Newark Bears, manejados por Tim Raines , firmaron a Alfonzo y su antiguo compañero de los Mets Armando Benítez ese marzo. En 26 juegos con los Bears, completó 12 de 78.

Después de ese período, los días restantes de juego de Alfonzo llegaron a casa. En el invierno de 2011-12, luego de 15 temporadas con Magallanes, se mudó a un nuevo club, Tigres de Aragua. Jugó sus últimos 15 partidos con Aragua en la temporada 2012-13. En total, bateó .293 en 594 partidos de temporada regular en su tierra natal, con 28 jonrones y 244 carreras impulsadas. Apareció 13 veces en la postemporada venezolana y fue miembro de cinco equipos campeones. Tres de ellos estaban con Magallanes (1993-94, 1995-96 y 1996-97). Los otros dos llegaron con Aragua (2007-08, como refuerzo de playoffs, y 2011-12).




Alfonzo se reincorporó a los Mets como embajador del club en 2013. Dirigió al equipo mundial en el All-Star Futures Game en el Citi Field de Nueva York el 14 de julio. Al año siguiente, fue nombrado miembro del cuerpo técnico de los Brooklyn Cyclones, un Equipo de granja de los Mets en la NY-Penn League (temporada corta Clase A). Como entrenador de banca, aprendió del manager Tom Gamboa . También fue instructor especial de ligas menores. Además, trabajó en estrecha colaboración con su compatriota Wilmer Flores (a quien su hermano Robert había ayudado a firmar) en los entrenamientos de primavera de 2014. Después de que Gamboa se retirara al final de la temporada 2016, Alfonzo se convirtió en patrón de Cyclones en enero de 2017.

Poco antes de que comenzara la temporada 2017 de los Cyclones, los Mets seleccionaron a Daniel Alfonzo con su selección de 38a ronda en el draft amateur. Daniel había jugado para Bayside High School en Queens, no lejos de donde había protagonizado su padre. El joven fue a la universidad en Adelphi en lugar de convertirse en profesional. 

Los Cyclones lucharon por alcanzar una marca de 24-52 en 2017, la peor en la historia de la franquicia desde su inicio en 2001 (cuando Edgar Alfonzo dirigía el equipo).  Ese agosto, Alfonzo habló sobre aprender a desarrollar lanzadores jóvenes, especialmente con cargas de trabajo limitadas. También habló sobre preparación mental; hizo hincapié en enseñar a los prospectos a aprender todo lo posible sobre el béisbol. 

Unas semanas antes, se le preguntó a Alfonzo si algún día se convertiría en entrenador de Grandes Ligas. Él respondió que él también estaba todavía en el proceso de aprender y conocer más el juego.  Reiteró en marzo de 2018 que aún no tenía la mentalidad y que necesitaba más experiencia; entrenar en las grandes ligas era una perspectiva atractiva.  En su segundo año, Brooklyn registró un récord muy mejorado de 40-35.

Edgardo Alfonzo todavía tenía 44 años al final de la temporada 2018, por lo que debería tener muchos años en el béisbol por venir. En cuanto a sus roles futuros, lo dijo mejor él mismo: “¿Quién sabe? El tiempo dirá." 


Última revisión: 2 de octubre de 2018