A pesar de que al final no fueron tan grandes como se esperaba, los contratos que firmaron recientemente los japoneses Munetaka Murakami, Tatsuya Imai y Kazuma Okamoto con sus respectivos conjuntos de las Grandes Ligas son mucho mejores de lo que parece.
Murakami ha sido uno de los mejores sluggers de Japón en los últimos 5 años
Después de ganar la triple corona ofensiva de la Liga Central en 2022 con números realmente excepcionales (.318, 56 y 134), el valor de Murakami ascendió tanto que hace unos meses atrás se pensó que podría firmar por hasta 200 millones de dólares.
Poco después, ese estimado descendió a 100 millones e incluso a 80 millones, por lo que sin duda fue muy decepcionante para muchos el hecho de que al final haya firmado con los Medias Blancas de Chicago por apenas 2 años y 34 millones de dólares.
No obstante, ese pacto no es necesariamente malo para él. Primero y principal, le pagará 17 millones de dólares anuales, un monto que supera con creces los 3,8 millones que ganó en la temporada 2025 con las Golondrinas de Yakult.
Segundo, si su actuación con Chicago es buena, el toletero nipón se convertirá otra vez en agente libre con apenas 28 años de edad y eso le permitirá negociar un nuevo contrato que sea mucho más largo, que le pague mucho más dinero y que le permita jugar con un equipo mucho más competitivo.
Los principales riesgos que existían a la hora de contratarlo eran su relativa debilidad a la hora de enfrentar rectas de alta velocidad y el elevado número de ponches que acumula cada año, por lo que la corta duración del pacto que firmó con Chicago ayuda mucho a mitigar ese peligro.
Si por casualidad le va mal y fracasa en su intento de adaptarse a las mayores, el club no perderá mucho, pero si por el contrario le va bien, entonces los beneficios para el equipo serán muy altos, tanto desde el punto de vista deportivo como desde el punto de vista económico.
Es cierto que el jugador hubiese preferido firmar directamente un contrato de 6 u 8 años, pero a falta de ello esta opción no sólo es muy buena sino también muy apropiada para facilitar su proceso de adaptación al estilo de juego de la Gran Carpa.
El hecho de jugar con un equipo que viene de completar una de las peores campañas en la historia de la MLB reducirá mucho la presión de generar buenos resultados inmediatos y le otorgará todo el tiempo que necesite para adaptarse a su nuevo ambiente.
Eso nunca hubiese ocurrido si hubiese firmado con los Yanquis de Nueva York o los Dodgers de Los Ángeles, donde hubiese sido sentado o bajado a las ligas menores tan pronto como presentase problemas en la caja de bateo.
Es por ello que insistimos en que este contrato de 2 años con Chicago es mucho mejor de lo que parece. Le pagará mucho más dinero del que ganaba en Japón, le facilitará su adaptación a la MLB y le permitirá cambiarse de equipo y firmar un mejor contrato en apenas 2 años.
Imai ha sido uno de los mejores abridores de la NPB en los últimos años
Algo muy similar ocurrió con el caso de Imai, quien por su juventud (27 años) y su excelente actuación en Japón en los últimos años se pensaba que firmaría por hasta 175 millones de dólares, o al menos más de 100 millones.
Sin embargo, tal como ocurrió con Murakami, el diminuto derecho terminó firmando por apenas 3 años y 54 millones de dólares con los Astros de Houston, quienes además incluyeron bonos por rendimiento que podrían elevar el valor de su contrato a 63 millones.
A diferencia del caso de Murakami, realmente no existen dudas con respecto al talento que posee Imai. Su recta es lo suficientemente poderosa como para tener éxito en las mayores y sus lanzamientos secundarios poseen un nivel élite, por lo que cuenta con el talento necesario para triunfar en la MLB.
El problema en su caso parece ser el temor generalizado de que ocurra un paro laboral en las Grandes Ligas en la temporada 2027, ya que el actual convenio laboral entre la liga y su Asociación de Peloteros se vence a finales de este año y las negociaciones para renovarlo no van bien.
Debido a ello, los equipos de la MLB lucen muy cautelosos en este momento a la hora de firmar contratos largos, ya que no saben cómo será la situación laboral de la liga el año que viene. Después de todo, no quieren hacer una inversión fuerte en este momento que dejará de pagarles el año que viene.
De cualquier forma, tal como ocurre en el caso de Murakami, el salario de Imai este año será mucho mayor al que recibió en Japón en 2025, que se redujo a apenas 1,15 millones de dólares. Houston, en cambio, le pagará 18 millones garantizados con 3 millones más en bonos por rendimiento.
El conjunto texano es mucho más competitivo que Chicago, por lo que Imai tendrá una mayor presión que Murakami para generar buenos resultados de manera inmediata, pero como ya lo mencionamos, no existen mayores dudas acerca de su capacidad para tener éxito en las mayores.
Algo importante a destacar en el contrato de Imai es que incluye la posibilidad de que él mismo decida finalizar el contrato al terminar cada temporada, por lo que si completa un buen debut en la MLB este año podrá convertirse en agente libre en noviembre y negociar un mejor contrato para el futuro.
Dependiendo de lo que haga Houston este año, ese nuevo contrato podría mantenerlo en el equipo con un salario más alto y más años garantizados, o darle la posibilidad de cambiarse a un equipo más competitivo que además le pague mejor en el futuro.
No importa el punto de vista desde el cual se vea, no cabe duda de que se trata de un gran contrato para Imai, quien ganará mucho más dinero del que recibió en Japón en 2025, jugará para un equipo competitivo y podrá convertirse en agente libre otra vez en apenas un año.
Okamoto ha sido uno de los mejores sluggers de Japón en la última década
Okamoto, por su parte, firmó un contrato de 4 años y 60 millones de dólares con los Azulejos de Toronto que está muy cerca de lo que muchos esperaban que iba a recibir. La expectativa general era que firmara por 5 o 6 campañas, por lo que un pacto de 4 años es más que razonable.
Tal como ocurrió en los casos de Murakami e Imai, Okamoto recibirá en las próximas 4 temporadas un salario mucho mayor a los 3,44 millones de dólares que le pagaron los Gigantes de Yomiuri durante las últimas 2 campañas.
A diferencia de sus compatriotas, sin embargo, el toletero de 29 años defenderá los colores de un equipo que viene de jugar la Serie Mundial y que tiene serias intenciones de regresar a esa cita a finales de este año, por lo que la presión para que genere resultados inmediatos será mucho mayor.
Afortunadamente, no existen muchas dudas acerca de su capacidad para triunfar en las mayores. Okamoto es un bateador de poder consistente que además tiene la capacidad de defender con solidez la antesala, la inicial y los jardines, por lo que su manager podrá colocarlo donde más lo necesite.
Por supuesto, siempre existe la posibilidad de que no logre adaptarse bien al estilo de juego de la Gran Carpa y que al final el equipo se vea obligado a sentarlo, cambiarlo a otro conjunto o bajarlo a las menores, pero eso no parece muy probable.
En realidad, su contratación parece ser una inversión perfecta por parte de Toronto. Debido a su edad, lo más probable es que su producción ofensiva sea mucho mayor en los primeros 2 años del pacto que hacia el final del mismo y eso es exactamente lo que está buscando el conjunto canadiense en este momento.
Una vez que finalice el contrato tendrá 33 años y de acuerdo a su rendimiento podrá negociar otro buen pacto de 4 o 5 años para finalizar con buen pie su paso por las Grandes Ligas. Si por casualidad le va mal, entonces podrá regresar a Japón y finalizar su carrera allá, por lo que igual saldrá ganando.
Insistimos, estos 3 contratos son mucho mejores de lo que parecen. Los 3 les pagan a Murakami, Imai y Okamoto mucho más dinero del que ganaban en Japón y además les permitirán convertirse de nuevo en agentes libres en muy poco tiempo. Esas condiciones son muy beneficiosas tanto para los 3 jugadores como para los equipos que los acaban de firmar.
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