lunes, 23 de junio de 2025

La hegemonía de la Liga del Pacífico en los interligas

Después de 4 años de mucha paridad, los juegos interligas de la NPB recuperaron este año la tradición que los ha distinguido desde que comenzaron a celebrarse en la campaña 2005: el dominio total, absoluto y hasta escandaloso de la Liga del Pacífico sobre la Liga Central.

 

La Liga del Pacífico ha ganado 17 de las 20 ediciones de los juegos interligas

 

   A falta de un juego por disputarse, los conjuntos del circuito oceánico superan a sus rivales por nada menos que 19 victorias, lo que representa la diferencia más grande que se ha visto entre ambas ligas desde que se adoptó el formato actual de 18 juegos por equipo en 2015.

 

   Por si eso fuera poco, los 6 clubes de la Liga del Pacífico finalizaron la cita en los primeros 6 puestos de la clasificación, relegando a sus rivales de circuito a los 6 últimos, que es algo que sólo esa liga ha podido lograr en el pasado y que no se veía desde la edición 2010.

 

   En otras palabras, la Liga del Pacífico ha ganado 17 de las 20 ediciones de los juegos interligas que se han realizado hasta ahora y en 8 de ellas la diferencia sobre su rival fue de al menos 11 victorias. En comparación, el triunfo más abultado de la Liga Central fue de apenas 3 juegos.

 

   Hasta ahora, la diferencia más grande que se ha registrado a favor del circuito oceánico fue de 22 victorias y ocurrió en el año 2010. El récord final de esa cita fue de 81 triunfos, 59 reveses y 4 empates y, como ya lo mencionamos, los 6 clubes de la Liga del Pacífico finalizaron en los primeros 6 puestos de la tabla.

 

   Al año siguiente, en 2011, la diferencia fue de 21 triunfos (78-57-9), y en 2013, la ventaja fue de 20 victorias (80-60-4), pero todos esos resultados se materializaron cuando el formato de la competencia consistía de 24 juegos por conjunto.

 

   Desde que se adoptó el formato actual de 18 juegos en la temporada 2015, la diferencia no había llegado a niveles tan exagerados, pero igual fue consistentemente abultada. Ese mismo año, la Liga del Pacífico ganó por 17 victorias y luego lo hizo por 13 en 2016, por 11 en 2018 y por 12 en 2019.

 

   En 2025, la diferencia ya está en 19 triunfos y podría llegar a 20 si los Marinos de Lotte derrotan en el Estadio ZOZO Marine de Chiba a los Gigantes de Yomiuri en el juego que está pautado para mañana martes, que no pudo disputarse el pasado 3 de junio por lluvia.

 

   Lo más curioso de todo es que la Liga Central dominó la primera semana de juegos interligas este año y hasta le sacó una diferencia de 7 victorias a la Liga del Pacífico que pareció augurar cosas muy buenas para esta cita.

 

   Sin embargo, los conjuntos de ese circuito colapsaron por completo en la segunda semana de la competencia, cuando les tocó jugar siempre como visitantes, y no pudieron evitar que les ocurriera lo mismo en la última semana, a pesar de ver acción siempre como locales.

 

Las razones del dominio de la Liga del Pacífico han sido debatidas hasta el cansancio

 

   Las razones de esta diferencia tan abultada a favor de la Liga del Pacífico se han discutido hasta el cansancio en el pasado. Luego de finalizada la edición de 2019, por ejemplo, la Liga Central estaba convencida de que se trataba del hecho de que no contaba con la figura del bateador designado.

 

   Como consecuencia, los Gigantes de Yomiuri comenzaron a presionar a los otros clubes de su circuito para convencerlos de cambiar las reglas y comenzar a utilizar el bateador designado, pero al final no pudieron lograr su cometido.

 

   Otra excusa común que se utilizó para explicar la notable diferencia entre los niveles de ambos circuitos fue el hecho de que los lanzadores de la Liga del Pacífico suelen tener más velocidad, cosa que es cierta, pero sólo por el hecho de que esos equipos se preocupan por desarrollar a sus lanzadores de esa manera.

 

   También se llegó a mencionar que la ofensiva de la Liga del Pacífico es superior, cosa que fue cierta en algún momento pero no ha sido siempre el caso. El problema con este argumento, es que al igual que los otros, no explica por sí solo el dominio que consistentemente muestra la Liga del Pacífico sobre la Central.

 

   Desde nuestro punto de vista, este misterio tiene una explicación muy sencilla y es la misma que hemos compartido en este espacio en el pasado. La Liga del Pacífico es, desde todo punto de vista, superior a la Liga Central.

 

   Su pitcheo es más completo, su programa de desarrollo de jugadores es superior, su manera de jugar pelota es más moderna y está basada en estadísticas avanzadas, su gerencia es mejor planificando sus temporadas y el mercadeo de su producto es mucho más avanzado.

 

   La Liga Central, por el contrario, sigue estancada en el pasado y además se rehúsa a cambiar su manera de hacer las cosas, por lo que este tipo de resultados que seguimos observando año tras año en los juegos interligas no debería sorprendernos.

 

SoftBank ganó ayer su 9no título de los juegos interligas

 

   Incluso a nivel individual, los conjuntos de la Liga del Pacífico son muy superiores a los de la Liga Central. Los Halcones de SoftBank, por ejemplo, ganaron ayer su noveno título de los juegos interligas, lo que los convierte en amos y señores de esa competencia.

 

   El segundo lugar de esa lista lo comparten cuatro conjuntos (Marinos de Lotte, Búfalos de Orix, Gigantes de Yomiuri y Golondrinas de Yakult) con 2 coronas cada uno, seguidos de 3 equipos más (Luchadores de Nippon Ham, Águilas de Rakuten y Estrellas de DeNA) con una cada uno.

 

   Es decir, un club de la Liga del Pacífico ha liderado la clasificación de los juegos interligas en 15 de las 20 ediciones que se han realizado hasta ahora y 5 de las 6 divisas que conforman ese circuito han ganado el campeonato en al menos una ocasión. En comparación, sólo 3 de los 6 clubes de la Liga Central han podido coronarse campeones hasta ahora.

 

   El debate se apagó por completo con los dos triunfos consecutivos de la Liga Central en 2021 y 2022, si bien ambos fueron por una diferencia mínima. No obstante, este resultado de 2025 es tan escandaloso que promete resucitar esa discusión.

 

   Lo más curioso de todo es que los conjuntos de la Liga Central no carecen de talento. Sin duda, son muy buenos tanto ofensiva como defensivamente. El problema es que se niegan a mejorar porque están convencidos de que tienen todo lo que necesitan para ganar.

 

   Los Tigres de Hanshin, por ejemplo, están liderando cómodamente la clasificación con un estilo de juego que es muy bueno, pero podría ser mejor. Sin embargo, como es suficiente para mantenerlos en el primer puesto de la tabla no lo quieren cambiar o desarrollar.

 

   Después de ganar la Serie de Japón en 2023, no se molestaron en fichar importados nuevos creyendo que no los necesitaban, cuando en realidad les hacen más falta que nunca y eso quedó muy claro en las últimas 2 semanas de los juegos interligas de este año.

 

Chunichi sigue afferado a una fórmula perdedora

 

   Los Dragones de Chunichi, por su parte, siguen tercamente enfocados en su pitcheo y defensa sin prestarle atención a su ofensiva, que resulta evidente no está a la altura de la que poseen sus rivales. Hasta que no mejoren en este aspecto, parece muy difícil que puedan salir del foso en el que se encuentran.

 

   No en vano, el conjunto de Nagoya sólo ha podido clasificar a la postemporada una vez en los últimos 12 años y viene de terminar último en la clasificación en 3 campañas consecutivas. Por si eso fuera poco, tiene el peor promedio ofensivo y la producción de carreras más baja de su circuito en este momento.

 

   Hasta que no se adopte con convicción la filosofía de desarrollar todas las facetas del juego del equipo y no sólo el pitcheo y la defensa, parece difícil que la Liga Central salga del laberinto en el que se encuentra con respecto a la Liga del Pacífico.

 

   En los últimos años, los Carpas de Hiroshima y las Estrellas de DeNA han hecho progreso en ese sentido, al igual que las Golondrinas de Yakult, que lograron dominar la NPB en 2021 y 2022 antes de que las lesiones destruyeran por completo el buen trabajo que venían haciendo.

 

   Para el bienestar de la NPB y su balance competitivo, esperamos que la Liga Central mejore en el futuro, pero hasta que eso ocurra lo más probable es que, año tras año, siga siendo humillada por la Liga del Pacífico en los juegos interligas.


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