lunes, 18 de mayo de 2026

JUAN VENÉ EN LA PELOTA… Los bigleaguers alzados, hace 114 años.- Futuro sacerdote lanzó en MLB en la primera huelga de peloteros. Y fue notable educador jesuíta.



De juanvene en 18 mayo, 2026

ESPECIAL PARA LUNES.
MAYO 18, 2026…

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).

Asombroso el caso del cura jesuíta pelotero de Grandes Ligas. Era llamado Allan Travers, pitcher derecho, nacido el siete de mayo de 1892, en Philadelphia, Pennsylvania. Murió el 19 de abril de 1968, a los 75 años de edad, también en Philadelphia.

Allan, quien estudiaba en el seminario para ordenarse de sacerdote jesuíta, fue reclutado de emergencia por los Tigres de Detroit, lanzó un juego completo frente a los Atléticos, en Philadelphia, lo perdió, cobró 50 dólares y más nunca tiró para home.

Esa aparición de Allan Travers como lanzador, ocurrió el l8 de mayo de 1912, se cumplen hoy 114 años.

Allan fue ordenado más tarde como sacerdote jesuíta.

El problema había comenzado en Yankee Stadium, el 15 de mayo, cuando los Tigres visitaban a los Yankees.

Uno de los espectadores yankistas, llamado Claude Lueker, le gritó a Ty Cobb que era mitad negro (half-nigger), lo que para esa época, de tanto racismo, era tremendo insulto. Por eso, Cobb se montó en las tribunas y golpeó a Lueke, quien había perdido las manos en un accidente laboral.

Cuando le informaron, a Cobb de esa desventaja de Lueke, exclamó:

“¡Poco me importa si no tiene cabeza, porque es un hijo de perra!”.

El presidente de la Liga Americana, Ban Johnson, suspendió indefinidamente a Cobb. La siguiente serie de los Tigres era en Philadelphia, como visitantes de los Atléticos. Pero todos los jugadores, aún cuando querían muy poco a Ty Cobb, decidieron declararse en huelga en solidaridad con él.

Entonces Johnson advirtió al propietario de los Tigres, Frank Navin, que lo multaría con cinco mil dólares por cada vez que no jugaran.

Para evitar la sanción, Navin ordenó al mánager, Hughie Jennings, buscar en Philadelphia jóvenes que quisieran aparecer en Grandes Ligas y les pagaban 25 dólares por juego.

Entre los reclutados estuvo Allan Travers, entonces en sus 20 años de edad, a quien le pagaron el doble, 50 dólares, porque sería el pitcher. Estudiaba en el St. Joseph´s College, donde, de paso, con la orquesta, tocaba el violín. Y sí había jugado beisbol.

Esa tarde el joven Travers se convirtió en el pitcher abridor de los Tigres, frente a 15 mil 201 espectadores en el Shibe Park, de Philadelphia. Enfrentó al equipo que había ganado dos veces la Serie Mundial, 1910 y 1911, en cuya alineación aparecían Frank (Home Run) Baker, Eddie Collins y Stuffy McInnis.

El record de Travers: 0-1, un juego completo, le conectaron 26 hits, un strikeout, siete bases por bolas, permitió 24 carreras, 14 limpias, efectividad de 15.75 y enfrentó a 50 bateadores. Perdió 24-2.

Ésta fue la alineacón de los Tigres con su gente de emergencia: Jim Garr 4, Ed Irwin 5, Allan Travers 1, Dan McGarvey 7, Bill Leinhausen 8, Joe Sugdem 3, Diacono McGuire 2, Vicent Maney 6 y Hap Ward 9.

Los Atléticos, desde luego, con sus regulares: Harl Maggert 8, Billy Haker 5, Eddie Collins 4, Frank (Home Run) Baker 7, Danny Murphy 9, John Phalem «Stuffy» McInnis 3, Jack Barry 6, Jack Lapp 2, Jack Coombs 1.

La fama molestaba Travers, debido a sus labores religiosas, por lo que no concedía entrevistas al respecto. Hasta que en 1962, aceptó hablar del asunto con Red Smith, periodista deportivo.

Reveló que el mánager de los Tigres lo había encargado de reunir el grupo de jóvenes, para que a 25 dólares por cabeza en cada juego, formaran el róster del equipo de Detroit.

Por eso, fue con los coaches hasta la equina de la calle 23 con la avenida Columbia, donde lograron comprometer al puñado de jovencitos.

Acerca de su actuación como lanzador, le dijo a Smith:

“Tiré curvas lentas, porque no tengo una recta poderosa; y porque el mánager, Jennings, me dijo que eran bateadores poco acostumbrados a un lanzamiento así”.

Por los Tigres también jugaron esa vez, el mánager, Jennings, entonces de 43 años, y los coaches Joe Sugden (41) y Deacon McGuire (48). Por cierto, los tres tuvieron brillantes carreras como bigleaguers.

La huelga terminó al día siguiente, cuando Johnson amenazó con expulsar del beisbol a todo el róster.

Travers murió en el Hospital Misericordia, de Philadelphia, en 1968, a los 75 años.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector, o lectora, como tú.

ATENCIÓN.- En google, puedes leer el archivo de “Juan Vené en la Pelota”, si entras por “El deporte vuelve a unirnos”.

jbeisbol5@aol.com
@juanvene5
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