jueves, 5 de febrero de 2026

Félix Millán, maestro del contacto

Félix Bernardo Millán (nacido el 21 de agosto de 1943 en Yabucoa, Puerto Rico) es una de las figuras más queridas y respetadas en la historia del béisbol, recordado tanto por su guante impecable como por su estilo único y efectivo de bateo. Apodado cariñosamente como "El Gatito", Millán se convirtió en un maestro del contacto, utilizando un agarre del bate extremadamente alto (haciendo "choke" casi hasta la mitad del madero) para asegurar que la bola siempre estuviera en juego.

Su carrera en las Grandes Ligas comenzó con los Bravos de Atlanta en 1966, donde formó una de las combinaciones de doble matanza más memorables de la época junto al campocorto Sonny Jackson. Con los Bravos, Millán fue seleccionado a tres Juegos de Estrellas de forma consecutiva y ganó dos Guantes de Oro (1969 y 1972), consolidándose como el estándar de excelencia defensiva en la segunda base de la Liga Nacional. Era un jugador que hacía que lo difícil pareciera rutinario, dotado de una agilidad y una inteligencia posicional asombrosas.

En 1973, Millán pasó a los Mets de Nueva York, donde su impacto fue inmediato. Ese mismo año, fue una pieza vital en el equipo del "Believe" que llegó hasta la Serie Mundial, aportando veteranía y una habilidad asombrosa para no poncharse; de hecho, en 1975 estableció un récord para los Mets al irse al plato 437 veces consecutivas sin ser retirado por la vía del ponche. En Nueva York es recordado con una nostalgia especial, no solo por sus números, sino por su entrega total y por ser un caballero dentro y fuera del diamante.

Tras su paso por Estados Unidos, Félix Millán llevó su talento a Japón, donde jugó con los Taiyo Whales de 1978 a 1980. En la liga nipona hizo historia al convertirse en el primer jugador latinoamericano en ganar un título de bateo en la NPB, registrando un promedio de .346 en 1979 y ponchándose apenas dos veces en toda la temporada. En Puerto Rico, es un símbolo de los Leones de Ponce, equipo con el que es considerado un ídolo eterno. Hoy en día, el legado de "El Gatito" es el de un artista del contacto y un defensor de élite que demostró que el béisbol se gana con astucia, precisión y un guante de oro. #fblifestyle

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