sábado, 1 de enero de 2022

Los que dijeron adiós en el año 2021



Will Leitch/MLB.com

 Los nombres están ordenados de manera alfabética, según el apellido. Es béisbol se vio afectado por sus ausencias.

Hank Aaron (1934): Uno de los mejores y más importantes jugadores en la historia del béisbol. Es imposible resumir toda su carrera y vida en un párrafo. Firmó con los Clowns de Indianápolis en las Ligas Negras cuando tenía 18 años, antes de debutar con los Bravos de Milwaukee un par de meses después de celebrar su cumpleaños número 20. Luego, se convirtió en uno de los cinco mejores jugadores del deporte durante, bueno, 22 años más. Por mucho tiempo fue el líder histórico en cuadrangulares, con 755. Pero Aaron fue mucho más que un cañonero, al terminar con un promedio de bateo de .305 y mantenerse como el líder de por vida en empujadas y total de bases alcanzadas (además, se robó 240 bases). Además, fue un líder en la lucha por los derechos civiles fuera del terreno. Una de las últimas cosas que hizo en su vida fue incentivar a todos a ponerse la vacuna en contra del COVID-19. No habrá otro Hank Aaron. Nadie ha estado ni cerca de serlo.

Hank Aaron da HR #715

Joe Altobelli (1932): Un histórico en las ligas menores, al disputar casi 1,900 encuentros a lo largo de 18 temporadas. Sin embargo, se hizo un nombre como manager, recordado principalmente por llevar a los Orioles de Baltimore a ganar la Serie Mundial de 1983. Hay una estatua de él en Rochester, Minnesota, donde fue jugador, coach, dirigente y narrador con los Red Wings.

Mike Bell (1974): Bell fue parte de una familia de béisbol: Gus fue su abuelo, Buddy su padre y David su hermano. Fue seleccionado por los Rangers en el Draft amateur de 1993 y trabajó en las oficinas de los D-backs antes de ser coach de la banca de los Mellizos en el 2020 y enfermarse en julio de ese año. Se le diagnosticaron tumores cancerígenos en su riñón en enero y en marzo falleció a sus 46 años.

Bobby Brown (1924): Conocido como el “fenómeno rubio” durante su época como jugador con los Yankees, Brown fue una persona completa. Obtuvo un diploma médico durante sus años con los Bombarderos (en los que ganó cuatro Series Mundiales) y ejerció como cardiólogo luego de su retiro del béisbol. También vio combate en dos guerras. Luego, estuvo en las oficinas de los Rangers y fue presidente de la Liga Americana durante una década.

Brown's bases-clearing triple

Rhéal Cormier (1967): Cormier es parte del Salón de la Fama del Béisbol de Canadá, luego de lanzar durante 16 temporadas en las Mayores. Como miembro de los Filis, fue el último lanzador en ganar un partido en el Veterans Stadium y el primero en hacerlo en el nuevo Citizens Bank Park. Representó a su país en los Juegos Olímpicos de Beijing en el 2008.

Joe Cunningham (1931): Fue convocado dos veces al Juego de Estrellas – aunque ambas fueron en la misma temporada, 1959 – y jugó durante 12 años en las Mayores, mayormente con los Cardenales. Cuando se retiró, se mantuvo en San Luis como coach de los campeones de la Serie Mundial de 1982. Hay una sección en el Busch Stadium llamada la “Esquina Cunningham”.

Ray Fosse (1947): Ganó dos Guantes de Oro, fue convocado a dos Juegos de Estrellas con Cleveland y ganó dos Series Mundiales con Oakland. Fue el receptor del sin hit ni carrera de Dennis Eckersley y luego fue parte del equipo de transmisiones de los Atléticos durante casi 40 años.

The best of Ray Fosse

Bill Freehan (1941): Fue convocado a 11 Juegos de Estrellas con su equipo de siempre, los Tigres de Detroit (incluso llegó a jugar fútbol americano universitario con Michigan).

Jim “Mudcat" Grant (1935): Ganó dos juegos de la Serie Mundial de 1965 por los Mellizos y conectó un jonrón de tres carreras (desafortunadamente para él, los Dodgers ganaron el título gracias en buena parte a Sandy Koufax). Escribió un libro llamado “Los Ases Negros”, enfocándose en 12 lanzadores afroamericanos que ganaron 20 juegos en una temporada (tres – CC Sabathia, Dontrelle Willis y David Price – han sido añadidos desde la publicación del libro).

Grant finishes complete game

Roland Hemond (1929): Fue director de scouts y ejecutivo por varios años. Fue gerente general de los Medias Blancas entre 1970 y 1985 (contrató a Tony La Russa) y de los Orioles entre 1988 y 1995. Además, fue quien tuvo la idea de la Liga Otoñal de Arizona.

LaMarr Hoyt (1955): Los Yankees cambiaron a Hoyt a los Medias Blancas por Bucky Dent. Comenzó como relevista hasta que hizo la transición a abridor y ganó el Premio Cy Young de 1983. Fue el JMV del Juego de Estrellas de 1985 cuando estaba con los Padres.

Hoyt picks up win for NL

Doug Jones (1957): Jones se convirtió en miembro del club de los 300 salvamentos tirando pitcheos lentos. Fue convocado a cinco Juegos de Estrellas.

Tommy Lasorda (1927): Uno de los personajes más pintorescos del béisbol durante sus 40 años con la organización de los Dodgers. Pasó de lanzar tres wild pitches a dirigir el equipo durante 21 años, ganando dos Series Mundiales en el proceso. Su último juego fue interrumpido porque le dio un paro cardíaco; manejó él mismo al hospital (ganaron los Dodgers). Volvió para ganar la medalla de oro como piloto del equipo de los Estados Unidos en el 2000.

Dodgers pay tribute to Lasorda

Julio Lugo (1975): El campocorto dominicano jugó con siete equipos y ganó la Serie Mundial con los Medias Rojas en el 2007. Lugo falleció repentinamente por un paro cardíaco a sus 45 años.

Mike Marshall (1943): Fue el primer relevista en ganar un Cy Young, en una temporada en la que participó en 106 compromisos. (Incluyendo 13 seguidos. Ambos números siguen siendo récords). Jugó con nueve equipos en su carrera.

Marshall seals NL's victory

Jerry Remy (1952): Fue convocado al Juego de Estrellas en 1978, pero siempre será recordado por ser la voz de los Medias Rojas, transmitiendo juegos para la cadena NESN por más de 30 años. Lanzó el primer pitcheo del Juego del Comodín de este año y luego falleció producto de un cáncer de pulmón tres semanas después.

Jerry Remy

J.R. Richard (1950): En el tope de su carrera, a finales de la década de los 70, se decía que Richard lanzaba la pelota más rápido que nadie en el mundo. Ponchó a 313 rivales en 1979 – durante una época en la que había muchos menos ponches que ahora. Johnny Bench dijo que era el lanzador más difícil que había enfrentado. Sufrió un accidente cerebrovascular mientras calentaba antes de un juego y no volvió a lanzar en las Mayores.

En Memoria de J.R. Richard

Art Stewart (1927): Fue director de scouting por los Reales de Kansas City por un buen tiempo. Fue quien trajo al puertorriqueño Carlos Beltrán, Johnny Damon y Bo Jackson.

Don Sutton (1945): Fue novato en una rotación que contaba con Sandy Koufax y Don Drysdale. Fue una estrella con los Dodgers por más de una década, siendo convocado a cuatro Juegos de Estrellas y siendo JMV del Clásico de Media Temporada de 1977. Tuvo una carrera de más de 20 años y lanzó en las Series Mundiales de 1974, 1977, 1978 y 1982, aunque su equipo no ganó ninguna de ellas. Fue exaltado al Salón de la Fama en 1998, siendo el único en ingresar ese año. También tuvo una larga carrera en el equipo de transmisión de los Bravos.

MLB Network remembers Don Sutton

Otros notables:

Ruly Carpenter (1940): Ex dueño de los Filis.

Del Crandall (1930): Último jugador que quedaba con vida que jugó con los Bravos de Boston.

Pedro Feliciano (1976): El puertorriqueño fue relevista con los Mets.

Paul Foytack (1930): Participó en 312 partidos como lanzador de los Tigres y Angelinos.

Johnny Groth (1926): Fue una promesa de los Tigres que fue llamado “el próximo DiMaggio” en su momento.

Grant Jackson (1942): Veterano de 18 años que ganó el Juego 7 de la Serie Mundial de 1979.

Lew Krausse Jr. (1943): Abrió el primer juego en la historia de los Cerveceros de Milwaukee.

Billy Moran (1933): Convocado a dos Juegos de Estrellas con los Angelinos.

Juan Pizarro (1937): Es parte del Salón de la Fama de los Deportes de Puerto Rico, luego de jugar 18 años en las Mayores.

Ken Reitz (1951): Ganador del Guante de Oro de la tercera base con los Cardenales.

Eddie Robinson (1920): Fue el último jugador que quedaba con vida que ganó la Serie Mundial con Cleveland y vio combate en la Segunda Guerra Mundial.

Richie Scheinblum (1942): Convocado al Juego de las Estrellas con los Reales.

Rennie Stennett (1949): En una ocasión conectó siete hits en un juego. El panameño ganó la Serie Mundial en 1979.

Bill Virdon (1931): Fue manager de cuatro equipos y ganó 995 juegos de por vida como piloto.

Stan Williams (1936): Ganó dos Series Mundiales y fue convocado a dos Juegos de Estrellas.

Los 5 personajes de 2021: Shohei Ohtani acaparó la atención en la MLB

 


El béisbol de las Grandes Ligas no está atravesando su mejor momento. El 1º de diciembre el comisionado de la MLB, Rob Manfred, por órdenes de los treinta dueños ordenó cerrar la industria después de no haber conseguido un acuerdo con el Sindicato de Peloteros para firmar un nuevo contrato colectivo. El suceso ocurre después de un año espectacular donde Shohei Ohtani fuera la gran noticia del 2021.

El pitcher y bateador designado de Los Ángeles de la Liga Americana tuvo una de las cosechas más brillantes de la historia. Nadie dudó de su desempeño y arrasó en el premio al Jugador Más Valioso de ese circuito con la unanimidad.

El show del japonés es de las varias cosas notables que sucedieron en la temporada protagonizada por una increíble remontada de los Bravos de Atlanta, campeones de la Serie Mundial. La sorpresa que representó que los Gigantes de San Francisco se alzara como el mejor equipo del año y ahora la disposición del dueño de los Mets de Nueva York en querer sepultar la racha de 36 años que tienen los Mets de Nueva York sin ganar un título.

Estos son los cinco acontecimientos más importantes de Las Mayores en 2021.

SHOHEI OHTANI (LOS ÁNGELES)

Nadie en la historia había cosechado una temporada como la que protagonizó el japonés en 2021. El astro de Los Ángeles de la Liga Americana fue condecorado de manera unánime como el Jugador Más Valioso de ese circuito. En la Serie Mundial se convirtió en uno de los 16 mortales que ha recibido el Premio al Logro Histórico del Comisionado. Ese galardón solo lo habían recibido personas como Barry Bonds por sus 73 jonrones, Mark McGwire al superar a Roger Maris en 1998, Cal Ripken Jr. por su cadena de juegos consecutivos sin ausentarse, Derek Jeter, el legendario Vin Scully, entre otros. No es para menos después de lo que consiguió Shohei Ohtani en 2021. El nipón dejó promedios de .257/.372/.592, con 46 jonrones, 100 fletadas, 26 bases robadas y 26 dobles. Para rematar lanzó 130.1 entradas dejando efectividad de 3.18. En ese recorrido fusiló 156 rivales y apenas le sacaron 15 pelotas.

LOS BRAVOS DE ATLANTA

Los Bravos de Atlanta tenía récord negativo para el 1º de agosto. Para ese momento estaban a cinco juegos del primer lugar de la División Este de la Liga Nacional. La novena de Brian Snitker había perdido al astro Ronald Acuña Jr. por una lesión en la pierna derecha y al dominicano Marcell Ozuna por un caso de violencia doméstica. La gerencia de Alex Anthopoulos tuvo que rehacer sobre la marcha la titularidad de sus jardines a dos meses de terminar la temporada e hicieron cambios para obtener al boricua Eddie Rosario, al cubano Jorge Soler y al estadounidense Adam Duvall. Todo eso ocurrió en pocas horas el 31 de julio, la fecha tope para hacer cambios en la gran carpa. Los indígenas del viejo circuito ganaron 37 de sus siguientes 55 compromisos para llevarse el banderín de su división. Después de eso superaron a los Cerveceros de Milwaukee y a los Dodgers de Los Ángeles en las Series Divisionales y la Serie de Campeonato. Por último, vencieron a los Astros de Houston en la Serie Mundial para alzar el Trofeo del Comisionado con una remontada tremenda.

GABE KAPLER (GIGANTES DE SAN FRANCISCO)

Todos los análisis de la pretemporada de las Grandes Ligas asomaban que los Dodgers de Los Ángeles y los Padres de San Diego iban a tener una batalla campal para definir al campeón de la División Oeste de la Liga Nacional. Esos dos clubes eran incluso los favoritos para pelear el título de ese circuito. Nada de eso ocurrió porque un rival inesperado llegó y sorprendió. Los Gigantes de San Francisco de la mano de Gabe Kapler dieron la sorpresa y no solo conquistaron aquel banderín sino nadie en la gran carpa tuvo más victorias que esa novena. El estratega dirigió la mejor cosecha de la historia de los californianos que nunca antes habían ganado tantos juegos en la ronda eliminatoria con grandes desempeños de Evan Longoria, Brandon Belt, Brandon Crawford y la llegada de Kris Bryant en la mitad de la contienda. No se puede dejar de mencionar al as Kevin Gausman que tuvo la campaña de su vida. Aunque eso no bastó para superar a sus vecinos de Los Ángeles en la Serie Divisional.

STEVE COHEN (METS DE NUEVA YORK)

El protagonismo de Steve Cohen empezó cuando fue oficializado como el nuevo dueño de los Mets de Nueva York. No es usual ver a ninguno de los dueños de la MLB ser activos en las redes sociales. El ejecutivo de los metropolitanos es el único, de hecho. Allí ha anunciado firmas importantes y recientemente fue protagonistas de un arranque que tuvo al no poder lograr contratar al lanzador Steven Matz de gran año con los Azulejos de Toronto. El escopetero terminó pactando con los Cardenales de San Luis y Cohen culpó a su agente de poca seriedad después que creía que ya tenían un acuerdo. El empresario divulgó su molestia en las redes y a partir de allí no escatimó recursos para tratar de conformar un equipo competitivo para el 2022 con las firmas de Max Scherzer, Eduardo Escobar, Mark Canha y el dominicano Starling Marté. Para rematar contrató al veteranísimo Buck Showalter para dirigir al club.

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ROB MANFRED (MLB)

Hay muchas cosas positivas que destacar este año de la MLB, pero es imposible cerrar el resumen sin explicar lo que está ocurriendo actualmente. El pasado 1º de diciembre los treinta dueños de las Grandes Ligas aplicaron un cierre patronal porque no han podido llegar a un acuerdo con el Sindicato de Jugadores para la firma de un nuevo contrato colectivo que venció ese día. La MLB prohibió a todo su personal a tener cualquier relación con los peloteros en rosters de 40. Eliminaron todo el contenido de su página web relacionado a ellos y ha sido poca la actividad de las redes sociales este mes. El comisionado Rob Manfred explicó que su estrategia es forzar a los jugadores a llegar a un acuerdo y no poner en riesgo la campaña de 2022. También quiere evitar que ocurra lo de 1994. En aquel año, ambas partes tampoco pudieron resolver el conflicto laboral a tiempo, pero habían acordado disputar la campaña bajo el acuerdo que se había vencido. En el transcurso de esa zafra, los peloteros llamaron a huelga al ver que no conseguían un acuerdo y se tuvo que cancelar la Serie Mundial de ese año.

Desde que se resolvió ese último conflicto se había logrado mantener la paz entre las dos partes, hasta este mes.

Por Marcos Grunfeld

Rose, como Jesucristo, inocente y condenado

 


PARA SÁBADO, SÁBADO 1RO. 2022…

JUAN VENE EN LA PELOTA…

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).-

 «Estar con una mujer toda la noche nunca ha perjudicado a pelotero alguno. Andar despierto toda la noche buscando una mujer, sí que lo perjudica»… Casey Stengel.-

-o-o-o-

 Ya no se trata de si Pete Rose fue o no culpable, de si apostó o no.

Comprobado y confeso está que sí apostó, en todo y a todo, incluso en el beisbol…

… Pero siempre a que su equipo ganaba.

Lo que se pregunta uno a toda voz, es si merece Pete Rose permanecer fuera de toda actividad en el beisbol, ya durante 33 años, a cumplirse el 23 de abril, el mismo mes, cuando el 14, llegará a los 81 de edad.

Y esta pregunta se la hacen hasta los más puritanos ensotanados del ambiente. Es decir, no solo los más libertinos están al lado de Rose.

Ha cambiado mucho el mundo, y estos cambios favorecen a Pete Rose.

Cuando él nació en Cincinnati, los niños jugábamos metras o canicas, “pepa y palmo dos”.

Ahora los muchachos no saben qué cosa es “pepa y palmo dos”, pero sí saben bien cómo son las ingles de muchas niñas que ven por las redes sociales.

Si una críatura del tiempo de Rose cuando niño, sabía de esas ingles, lo expulsaban de la escuela y lo excomulgaban de la Iglesia.

Hoy día, en la escuela lo consideran super dotado, y en la Iglesia, el cura le cuenta cómo tienen las ingles las monjitas.

Igual que, en la época del comisionado Kenesaw Mountain Landis, era un asco en Grandes Ligas, solamente oler la palabra “apuestas”, mientras que ahora hay docenas de páginas en internet, como “BetOnline,” para apostar en el beisbol, y en Las Vegas proyectan un enorme y lujoso estadio con casino, para mudar hasta allá a los Atléticos.

Durante un Siglo, se prohibió a Las Vegas como sede de Major Leage Baseball y de las Ligas Menores, por ser la mayor ciudad de las apuestas. Pero, hace décadas ha tenido esa urbe equipos Trile A; y ahora, así, a todo meter, se preparan para estrenarse como hogar de las Mayores.

Entonces, ¿de qué son culpables Pete Rose, sus cuatro mil 256 hits y los miles de dólares arriesgados a que los Rojos ganaban juegos?

Por favor, ¿cuál es el mal que causa todo eso al espectáculo y al negocio de la pelota?

Ésto ha sido, y es, un mal sainete, con Bart Giamatti disfrazado de pueblo judío y disfrazados de Poncio Pilatos, Fay Vincent, Bud Selig y Rob Manfred.

Pete Rose, inocente en la Cruz y de lado y lado los ladrones, representados por ¡¿quién sabe quiénes?

Recuerden, en el Hall de la Fama hay unos cuantos que se vendieron a los apostadores, y también traficantes de drogas y otros delincuentes mayores?

 Gracias a la vida, que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.

     @juanvene5

      jbeisbol5@aol.com

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