El éxito del desfile que realizaron los Tigres de Hanshin este sábado en Osaka para celebrar el título de liga que ganaron este año nos recuerda una importante lección que las Grandes Ligas todavía no han logrado aprender de la NPB.
Hanshin celebró a lo grande el título de liga que ganó este año
En Japón, los campeones de la Liga Central y la Liga del Pacífico realizan cada uno un desfile luego de finalizada la temporada para celebrar el título obtenido ese año, independientemente del resultado de la Serie de Japón.
Por si eso fuera poco, la celebración se extiende a diciembre, cuando todo el club, incluyendo la gerencia, los empleados de todos los rangos, el manager, los coaches, los peloteros y las familias de todos, realizan un viaje de una semana a Hawaii, completamente pagado por el equipo, para festejar el triunfo.
Si uno de esos dos conjuntos gana luego la Serie de Japón, entonces el desfile y el viaje a Hawaii que ya estaban planificados se utilizan también para celebrar también ese logro, y si por casualidad un tercer equipo triunfa en la final, como ocurrió en 2019, entonces se realizan 3 desfiles y 3 viajes distintos.
Eso, lamentablemente, no es lo que ocurre en las Grandes Ligas, donde sólo los campeones de la Serie Mundial realizan un desfile para celebrar su título. El conjunto que cayó derrotado en la final es, por lo general, calificado como “perdedor”.
El legendario manager de los Yanquis de Nueva York Joe Torre lo explicó una vez en una entrevista. “Nosotros calificamos de perdedor al equipo que cae derrotado en la Serie Mundial y yo no estoy seguro de que ese es el mensaje que deberíamos darle a los jóvenes”.
Muchos fanáticos de los Azulejos de Toronto todavía están dolidos por la derrota de su equipo en la Serie Mundial de este año, pero a pesar de que ese sentimiento es entendible, nos parece que le resta méritos a la increíble temporada que tuvo ese conjunto.
Después de quedar últimos en la División Este de la Liga Americana el año pasado, nadie esperaba nada de ellos este año, y no sólo terminaron ganando el título divisional sino que además se coronaron campeones de liga luego de derrotar a los Yanquis de Nueva York y a los Marineros de Seattle en el camino.
En la Serie Mundial, muchos pensaron que iban a ser barridos, pero terminaron poniendo a los Dodgers de Los Ángeles contra las cuerdas en más de una ocasión y han podido fácilmente quedar campeones si la suerte los hubiese acompañado.
Los Azulejos regresaron a la Serie Mundial después de 32 años
La emoción de estar de regreso en la final después de 32 años de ausencia se regó por toda Canadá, que apoyó al equipo con un entusiasmo que no se había visto en todo ese tiempo. Ese es un logro increíble que no merece ser calificado de fracaso.
Cuando Francia perdió la final del Mundial de Fútbol de Catar en 2022, el presidente Emmanuel Macron, que estaba en el estadio, bajó al vestuario del equipo a felicitar a los jugadores por el extraordinario esfuerzo que habían realizado.
Les recordó que, a pesar de la derrota, protagonizaron un encuentro muy emocionante, que pareció estar perdido hasta que el conjunto despertó, empató el marcador, forzó la prórroga y luego forzó los tiros penales que al final decidieron al ganador.
Les explicó, además, que ese esfuerzo no fue en vano y que no debían sentirse tristes porque todo el mundo en Francia estaba orgulloso de ellos, cosa que quedó comprobada cuando el equipo regresó a su país y fue recibido calurosamente por sus fanáticos.
En el caso de los Azulejos, nos hubiese gustado ver un gesto similar por parte del Primer Ministro Mark Carney. Algunos medios y fanáticos resaltaron el éxito del club este año, pero el sentimiento predominante entre la mayoría del público es la desilusión de la derrota.
Aquí es donde pensamos que la MLB debería copiar el modelo de la NPB. Cada año, los dos campeones de liga deberían realizar un desfile para celebrar sus respectivos títulos, independientemente de lo que ocurra en la Serie Mundial.
En este caso, en lugar de tratar de olvidarse de lo ocurrido, Toronto ha debido organizar un desfile para celebrar el hecho de que ganó el título de la Liga Americana luego de derrotar convincentemente a Nueva York y venir de atrás de manera dramática ante Seattle.
Los Azulejos tuvieron a Los Dodgers contra las cuerdas hasta el final
No sólo eso, sino que además pusieron contra las cuerdas a Los Ángeles en la Serie Mundial y estuvieron muy cerca de arrebatarles el título. Eso merece ser celebrado, especialmente después de tener que esperar 32 largos años para poder vivir de nuevo una emoción como esa.
Es muy común que los países celebren con mucho orgullo el hecho de que sus atletas ganen medallas de plata y bronce en los Juegos Olímpicos, especialmente cuando se trata de algo inesperado o de la primera presea en la historia de esa nación. ¿Por qué no hacer lo mismo con el béisbol?
Hay quienes piensan que celebrar a un equipo perdedor equivale a celebrar la mediocridad, pero ese no es el caso. No se celebra el hecho de haber perdido, sino el esfuerzo realizado, que si se conserva y mejora podría abrir el camino del triunfo en el futuro.
También están los que consideran que lo único importante en la vida es ganar, sin importar lo que cueste hacerlo ni los métodos que se utilicen para lograrlo. La historia del deporte está repleta de ejemplos de atletas que han perdido sus carreras o simplemente han terminado siendo odiados debido a esa obsesión.
El caso del famoso ciclista estadounidense Lance Armstrong, que apeló al dopaje para ganar 7 títulos del Tour de Francia consecutivos, representa un buen ejemplo de ello. Su obsesión con ganar fue tan grande que al final destruyó su carrera.
También podemos mencionar el caso del legendario Ty Cobb, uno de los mejores bateadores en la historia de las Grandes Ligas, que era tan competitivo y estaba tan obsesionado con ganar que todo el mundo lo detestaba, incluyendo a sus compañeros de equipo.
Los Tigres de Hanshin, como mencionamos al principio, ganaron el título de la Liga Central este año en Japón y lo celebraron ante 200 mil fanáticos este sábado en Osaka, a pesar de haber perdido de manera decepcionante la Serie de Japón ante los Halcones de SoftBank.
Muchos fanáticos consideran al conjunto felino como perdedor, después de lo mal que lució en la final, pero no podríamos estar más en desacuerdo con eso. Ganó la Liga Central en tiempo récord y con una ventaja abrumadora sobre el segundo lugar.
Adicionalmente, sumó su segundo título liguero en 3 años, ganó convincentemente el playoff del circuito para clasificar a la Serie de Japón y 7 de sus peloteros ganaron el Guante de Oro en sus respectivas posiciones. Todo eso merece ser celebrado.
Muchos fanáticos piensan que los Azulejos ya no podrán volver a ganar
En lo que respecta a Toronto, muchos fanáticos piensan que si el equipo no pudo ganar en esta ocasión, entonces no podrá ganar en el futuro, pero eso no es necesariamente cierto. El grupo de jugadores que tiene es muy bueno y si se maneja bien, podría convertirse en un perenne candidato al título en el futuro.
Haber perdido la Serie Mundial ante Los Ángeles no es una tragedia. Lo que sí va a ser devastador es echar por tierra todo lo logrado este año y tener que esperar 32 años más para poder disfrutar de nuevo de la experiencia de disputar una final.
Repetimos, los Azulejos no deben celebrar su derrota, sino lo mucho que lograron este año. Si saben mantener y mejorar el grupo de jugadores que tienen en este momento, sus probabilidades de regresar a los playoffs y la Serie Mundial en 2026 serán muy buenas.
Un primer paso que podrían tomar en esa dirección es copiar el modelo de la NPB y realizar un desfile en la ciudad de Toronto para celebrar el título de la Liga Americana que ganaron este año. Eso los ayudaría a nutrir la gran relación que tienen con sus fanáticos y mantenerse inspirados y motivados para seguir ganando en el futuro.
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