Benigno "Benny" Ayala Félix, nacido el 7 de febrero de 1951 en Yauco, Puerto Rico, es recordado como un jugador de gran utilidad y un bateador oportuno que dejó una marca imborrable en la década de los 70 y 80. Su entrada al "Gran Show" fue de película: el 27 de agosto de 1974, en su primer turno al bate con los Mets de Nueva York, conectó un jonrón ante los Astros de Houston, uniéndose al exclusivo grupo de peloteros que han debutado con un cuadrangular en las Mayores. Aunque sus inicios con los Mets y su paso por los Cardenales fueron breves, su carrera encontraría su verdadero hogar en la Liga Americana.
Fue con los Orioles de Baltimore donde Ayala se convirtió en una pieza valiosa dentro de la estrategia de "pelotón" diseñada por el mánager Earl Weaver. Junto a jugadores como John Lowenstein y Gary Roenicke, Benny aportaba un bate derecho potente para enfrentar a lanzadores zurdos, especializándose como jardinero de esquina y bateador designado. Su capacidad para rendir bajo presión quedó demostrada en los escenarios más grandes: en la Serie Mundial de 1979 conectó un jonrón clave en el tercer juego, y en 1983 fue parte fundamental del equipo que se coronó campeón mundial, impulsando la carrera del empate en un momento crítico contra los Filis de Filadelfia.
Tras diez temporadas de profesionalismo, Ayala cerró su ciclo en las Grandes Ligas con los Indios de Cleveland en 1985. Su legado es el de un profesional consumado que, sin ser una estrella de todos los días, supo maximizar cada oportunidad para ayudar a sus equipos a ganar campeonatos. En Puerto Rico, es celebrado como uno de esos guerreros del diamante que representó con orgullo a la isla, demostrando que en el béisbol, los roles secundarios a menudo definen el destino de una Serie Mundial. #fblifestyle #puertorico #HistoriasReales
No hay comentarios:
Publicar un comentario