Francisco "Pancho" Coimbre Atiles nació el 29 de enero de 1909 en Coamo, Puerto Rico, y desde temprana edad se trasladó a Ponce, ciudad donde comenzó a destacarse tanto en el atletismo como en el béisbol. Fue en las escuelas ponceñas donde desarrolló sus primeras habilidades deportivas, mostrando un talento notable como velocista y pelotero. En su adolescencia ya llamaba la atención por su capacidad atlética, al punto de protagonizar un caso judicial histórico en Puerto Rico relacionado con la participación de estudiantes atletas en competencias oficiales, el cual terminó favoreciéndolo y permitiéndole continuar su desarrollo deportivo.
Su talento lo llevó rápidamente al béisbol organizado, debutando con los Leones de Ponce, equipo con el que iniciaría una de las carreras más brillantes en la historia del béisbol puertorriqueño. Coimbre se convirtió en una figura clave del club y participó durante trece temporadas en la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico, logrando cinco campeonatos de liga. A lo largo de su carrera en la isla, terminó con un extraordinario promedio de bateo de .337 y registró una cifra excepcionalmente baja de ponches, destacándose por cuatro temporadas consecutivas sin ser ponchado entre 1939 y 1942. Además, conquistó dos títulos de bateo y fue nombrado Jugador Más Valioso de la liga en 1943.
Tras sus primeras campañas en Puerto Rico, Coimbre emigró a Nueva York, donde ingresó al béisbol de las Ligas Negras con los Porto Rico Stars y posteriormente con los New York Cubans. Allí se consolidó como uno de los mejores bateadores de su época, manteniendo promedios superiores a .300 e incluso superando la marca de .400 en dos temporadas. Fue seleccionado en dos ocasiones al Juego de Estrellas Este-Oeste de las Ligas Negras, compartiendo terreno con figuras que posteriormente ingresarían al Salón de la Fama del Béisbol. También jugó profesionalmente en países como República Dominicana, Venezuela, México y Colombia, convirtiéndose en uno de los peloteros caribeños más respetados de su generación.
A mediados de la década de 1940 sufrió lesiones que limitaron su desempeño, particularmente en la rodilla, lo que poco a poco fue reduciendo su actividad como jugador. Aun así, continuó participando en la liga puertorriqueña hasta 1952, cuando decidió retirarse definitivamente tras una recaída en su lesión durante un partido. Concluida su etapa como jugador, inició una exitosa carrera como dirigente y entrenador, llevando a los Leones de Ponce a nuevos campeonatos y formando a jóvenes talentos tanto en ligas profesionales como amateur.
Coimbre también se destacó como cazatalentos de los Pittsburgh Pirates durante 25 años, siendo el responsable directo de recomendar la firma de Roberto Clemente, quien luego se convertiría en una leyenda del béisbol mundial. Por su trayectoria, recibió múltiples reconocimientos y fue incluido en la primera clase del Salón de la Fama del Deporte Puertorriqueño en 1958. Además, ocupó cargos públicos en el municipio de Ponce y promovió la creación de ligas y escuelas de béisbol dedicadas a la formación juvenil.
Falleció trágicamente el 4 de noviembre de 1989 a los 80 años de edad, tras un incendio ocurrido en su residencia en Ponce. Su legado permanece vivo a través de museos, complejos deportivos, escuelas y monumentos que llevan su nombre, así como en la memoria colectiva del béisbol caribeño. Pancho Coimbre es recordado como uno de los más grandes peloteros nacidos en Puerto Rico, admirado por figuras como Roberto Clemente y Satchel Paige, quienes lo consideraban uno de los bateadores más difíciles y completos que hayan enfrentado. #fblifestyle
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